14 de septiembre de 2020

Hachuela de cocina rarita.

 Ola ke ase.

hoy tenemos vídeo, ya saben, de esas veces en que sale sobrando casi todo lo que pueda escribir al respecto.

Un amigo me pidió una hachuela de cocina pues su nueva y saludable dieta le exige procesar alimentos frescos tanto vegetales como todo tipo como carnes, algo que pudiera con todo desde picar hierbas hasta vérselas con algún ave entera, pescado o incluso un costillar o espinazo, porque hay que empezar a cuidar la salud en pleno Apocalipsis. 

Como me gusta complicarme la vida fui mas allá de recortar, aplanar, ponerle cachas y afilar un trozo de muelle automotriz, lo cual habría cumplido perfectamente. Se trata de una cuchillita de cocina que hice con hierro soldándole a calda un filo de acero acolpado por un lado, una forma de armado que se me ocurrió, ambas piezas van remachadas lo cual es en principio es una simple forma de mantener unidas las piezas al momento de caldear, aunque creo que se puede explorar un fin estético, por eso los he colocado en zig-zag para lograr un efecto interesante a la hora de revelar, son unos puntos de hierro que alguna vez fueron clavos totalmente presos en la soldadura.

Por lo demás mide 24 cm en totales, el cuerpo es de hierro, el filo de acero 5160, las cachas de huizache con remaches de aluminio también puestos en zig-zag para tener coherencia con los remaches de la hoja. 


Una corrección, lo que yo creía era vulgar hierro de ventana resultó ser acero para mi sorpresa, algo así como 1045, puede verse que al reaccionar al ácido se puso mas oscuro que los clavos que si son fierro y contrastan sobre él, pero menos que el acero 5160 del filo con el que también contrasta, no pudo haberme salido mejor.

Sin mas les dejo el vídeo, el cual es laaaaargo, ya se me olvidó como hacerlos cortos, hace mucho creí haberlo logrado pero dejé de practicar, entonces preparen un bocadillo, café o cerveza y pónganse cómodos:


Saludines y cuídense mucho, en estos tiempos podemos morir pronto por muy sano que comamos 💀

30 de agosto de 2020

Daga de Vela.

Hola a todos.

Esta será una vez mas una entrada solo de exposición ya que aunque no he trabajado en esto últimamente si tuve un período prolífico hace poco, así que hay cositas que puedo ir subiendo.

Aragorn Hijo de  Arathorn caracterizado como matasiete español del Siglo de Oro armado con ropera y daga de detener, en este caso con guarniciones de conchas, usadas en conjunto las hojas y los largos gavilanes prácticamente formaban una reja defensiva en torno al combatiente capaz de trabar las armas del contrario e incluso desarmarlo, y la estocada final podía salir desde cualquier parte.


Se trata de una daga de ayuda, de detener, vizcaína, de parar, mano izquierda, izquierdilla, solidaria, quitapenas, de duelo etc. con hoja flamberga y guarnición de vela, por el parecido de esa chapa metálica para proteger el puño con la vela de una nave hinchada por el viento, tipología típicamente española para un modo de combate igualmente español.

Arma de esgrima del siglo XVI y XVII, usada en conjunto con la espada ropera empuñando ésta con la mano dominate y la daga con la otra para cubrirse, sus largos gavilanes le posibilitaban trabar la hoja del enemigo entre estos y la hoja mientras la vela protegía la mano, ésta podía ir calada y en esos huecos aparentemente decorativos era posible atrapar puntas, si bien el papel ofensivo era de la espada, si se presentaba la menor oportunidad un peleador hábil podía enterrarle la hoja de la daga al enemigo en el cuerpo hasta topar dando el encuentro por terminado, sus longitudes daban de sobra para atravesar el cuerpo de un hombre de lado a lado, claro, teniendo en cuenta que el sobrepeso era algo muy raro entonces.

Hoja de acero 9260 pulida y todas las guarniciones de hierro terminadas a lima, cabo de encino. Es completamente de de fantasía porque me tomé un montón de libertades y le puse muchas cosas de diferentes ejemplos que me gustaron, como la hoja flamberga, los galluelos que nacen a sus lados, los gavilanes terminados en cabezas de animal, el calado de la vela usa elementos tradicionales como son es la concha y las cruces, pero es totalmente inventado; por otro lado omití elementos muy importantes y necesarios, como un hueco para apoyar el pulgar en la base de la hoja, las barras, o sea marcas de lima aparentemente decorativas que facilitaban el trabar o mellar las hojas enemigas, así como envolver el mango en torzal de alambre; ya serán para la próxima.


51 cm totales y 33 de hoja, guarda de 30 cm de extremo a extremo, 700 g de peso. Me gusta y da mucho miedo.




Hice que la vela cruzara sobre la espiga bajo el pomo quedando firmemente sujeta en ese punto lo que le da una solidez tal que nos invita a fantasear con usarla cual puño americano y reorganizar los elementos del rostro de algún alevoso enemigo, esto solo lo he visto en las dagas hechas actualmente, y con "actualmente" incluyo las reproducciones del siglo XIX, las originales la tenían solo fija a la guarda ya fuese remachada o como parte integral flotando sobre el puño y como mucho, tocando el pomo.


Los gavilanes terminan el lo que según yo son cabezas de oso, aprécienlas porque me pasé un buen rato renegando para sacarlas a lima.




Y eso es todo por esta ocasión, éste es un trabajo que me gustó particularmente y me hizo tomar confianza, quizá pronto me anime a hacer la espada ropera; el mundo está muy loco, cuiden su salud, ahorren todo lo que puedan y no gasten en estupideces innecesarias, a menos claro que sean armas blancas y me las compren a mi, cuando la civilización colapse podrían agradecerlo. 

Adiós.


8 de agosto de 2020

Sacacorchos Calavera.

 Hola, el día de hoy otra entrada rápida que es solo el link a un vídeo.

No tengo sacacorchos, ni siquiera una navaja suiza que lo tenga, creo que siempre he tomado vino con gente que si lo tiene pero me he visto en aprietos cuando el descorche depende de mi. He llegado a usar satisfactoriamente un tornillo grande y unas pinzas pero no siempre se tiene acceso a herramientas, incluso me he visto en el trance de destruir el corcho con un cuchillo y luego pescar o escupir los pedazos en el vino, algo que resulta anti-afrodisíaco si estás compartiendo ese vino con una señorita.

En estos días exprimenté a hacer un sacacorchos de hierro forjado, salió algo muy bonito (para todo padre sus hijos lo son), poco elegante, deliberadamente tosco y apenas funcional, sobre todo aprendí mucho; es muy corto, el próximo que haga tendrá el espiral mas largo, al menos lo doble ya que este alcanza poca profundidad y le cuesta extraer el corcho pues comienza a hacerlo ceder cuando la parte en la que está enterrado ya ha salido de la botella y uno sigue tirando.

Me divertí mucho haciéndolo y los próximos serán mejores, les dejo el vídeo:


Nos leemos pronto, ¡Salud!.


31 de julio de 2020

Bauernwehr

Ola ke ase, esta será una entradita rápida de exposición.

Bauernwehr, una palabra impronunciable que en alemán viene as ser algo así como: "arma campesina", era pues un arma-herramienta de todo uso de la gente de clase baja, aunque hubo ejemplares ricamente terminados, solían ir a juego con cuchillos mas pequeños en la vaina. 


Su principal característica es que tienen un vástago o travesaño remachado que atraviesa la espiga de lado a lado sujetando una guarda o vilorlas macizas, aunque los mas simples podían omitir estas piezas. 




Dicho vástago se proyectaba normalmente hacia el lado derecho, pudo servir como apoyo a la mao al clavar o cortar, historicamente tenían formas como conchas, círculos, esferas, aros, hojas de plantas, setas, corazones o simplemente ganchos, las hojas eran muy variables pudiendo ser desde dagas de doble filo hasta machetes y la clásica punta recortada hoy universalmente conocida como "Bowie". 

Este estilo de construcción abarcó desde grandes espadas a dos manos hasta pequeños estiletes, aunque la idea que traía en la cabeza es típica de centroeuropa en España hubo cuchillos similares, incluso podríamos decir que su nombre en castellano "Cuchillo de Arzón", aunque creo que hay algunas diferencias importantes, las tipologías hispanas son muy particulares, el vástago recibe el nombre de "botón", siendo siempre con forma de seta, cabeza de clavo, de pera o esférico, no plano o ganchudo como los que podía haber en Alemania, y en los cuchillos grandes, verdaderos machetes servía para fijarlo en el arzón de la silla de montar, a parte hay unos cuchillos pequeños llamados "almaradas" muy bonitos, éstos son temas que me gustaría  abordar en el futuro.

Ahora mostraré el que hice. Se se me ocurrió hacer el vástago en forma de una calavera muy bruta de forja, esto es claramente fantástico y alejado de lo histórico. 





Tiene la hoja de cero 1070, las guarniciones de hierro y el mango de madera de encino y una arandela de bronce en forma de flor sobre la que se remacha la espiga, quise dejare terminaciones de piedra y lima muy toscas aunqe no por eso descuidadas, como suele verse en los originales, habrá sido tocado por herramienta eléctrica una o dos veces. Mide 48cm totales con 34 cm de hoja.










Eso es todo por ahora, me voy a trabajar porque debo cumplir con compromisos que ya mostraré.

Saludines.

22 de junio de 2020

Faca Gaucha

Hola, henos aquí siempre siguiendo.
                                


"Niños comiendo uvas y un melón" del genial Murillo hacia 1645-1650, obsérvese el cuchillo con que el chico da buena cuenta del fruto, así como la edificante ausencia de smartphones y camisetas de Marshmello.


Últimamente me ha dado por forjar hojas de cuchillo con botón, se llama así (denominación argentina que uso yo) a una parte transaccional  maciza entre la hoja y la espiga que conserva un volumen mayor, lo que evidencia que estamos ante una hoja con bastante trabajo de forja en el cual el grosor de la espiga y la hoja ha sido bajado con respecto a éste, incluso hoy en día una transición de este tipo es valorada en los cuchillos de chef de calidad, pues indica que es una hoja forjada, ya sea industrialmente mediante matriz o incluso artesanal y no vulgarmente troquelada de una lámina de acero, lo que eleva el precio del cuchillo y el estatus del dueño ante sus envidiosos colegas. 

        

Las hojas con botón son muy comunes en la cuchillería tradicional mediterránea, se pueden ver mucho en piezas italianas y españolas; cuchillos con hojas triangulares con un solo filo, quizá con contrafilo en la última mitad o menos, podían estar grabadas con dibujos, frases..., espigas desplazada a un lado y ocultas en mangos cónicos, bicónicos o ahusados formados piezas metálicas o de materiales orgánicos como asta, hueso, maderas, cuerno etc. los botones solían estar torneados, limados, cincelados..., la calidad de los materiales y los acabados del cuchillo iban de acuerdo a su precio. Servían tanto como herramienta de trabajo y cubierto de mesa como para clavárselos en el riñón a alguien que se te quedó viendo feo medio segundo.


Los españoles y portugueses los trajeron a América donde arraigaron y adquirieron nombres y características propias, obviamente siguieron perforando riñones.


Hasta aquí dejo la historia porque no estoy tan ducho en el tema y hay sitios mucho mejores para eso, y ésta entrada va de lo que va éste blog; verme golpear fierros. Como decía he empezado a forjar una serie de hojas con botón bastante grandecitas y de aspiraciones sudamericanas, por aquí en México y en el sur de los actuales Estado Unidos tenemos un representante llamando "belduque", aunque ese tema lo dejamos pra el futuro. Tenía años queriendo hacer algo así, no en vano todo lo que se lo aprendí de forja hace años fue participando en un foro de cuchillería argentino, así que en primer lugar les presento un vídeo sobre mi forjando una hoja grande con botón, quizá de dimensiones muy exageradas, pero ya saben: caballo grande ande o no ande, es solo la primera parte pasando del muelle a la hoja en bruto, ya concluiré la serie algún día:


Tengo algunas hojas mas o menos del mismo tamaño en distintas etapas de avance, por ahora les mostraré la primera que terminé que casualmente es la mas grande, aunque lo que siempre he traído en mente es el cuchillo criollo argentino en éste me decanté por su primo brasileño; la faca gaucha. Creo que su más notable diferencia sin meternos en guarniciones, es que a diferencia del criollo argentino cuya hoja triangular presenta una acusada caída del lomo hacia la punta, la faca tiende a tener un lomo mas recto, incluso completamente recto quedando la punta alineada al mango, aunque éstas son generalidades, a uno y otro lado del Paraná hay ejemplos prácticamente indistinguibles.


Mide 50 cm totales, 30 de hoja con falso contrafilo desde un poco menos de la mitad que no corta pero aumenta dramáticamente sus capacidades perforadoras (el remate de caza o el eventual combate figuran entre las funciones que antaño cumplían en su hábitat natural), el mango es de rodajas de cuero pegadas y selladas con resina epóxica, un trozo de asta de venado y madera de palo dulce de un pedazo muy bonito que tenía guardado en espera de algún buen proyecto. La espiga ésta remachada sobre una pieza de níquel con un aplique de cobre en forma de herradura clavada a la madera atravesando el casquillo de níquel, ya saben un detalle gauchesco. 




Para darle mas fuerza al tema brasileño le hice un electrograbado en una de las caras de la hoja de  un yacaré, especie de caimán pequeño propio de las cuenca fluviales entre Brasil, Bolivia, Argentina y Paraguay.




Y eso es todo en cuanto a cuchillería por ahora, pronto mostraré mas piezas de la misma confección.


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He de comentarles que en días pasados tuve un accidente doloroso y molesto que me ha abierto los ojos, literalmente. Un día mientras forjaba alegremente un trocito de cascarilla del acero saltó al dar un martillazo, con tan buen tino y velocidad a que se me clavó en el globo ocular, tuve mucha suerte de que dio en la parte blanca pues de haber sido en la iris o pupila la historia pudo ser muy mala. 


Tengo mis gafas de protección pero siempre he sido muy negligente a la hora de usarlas salvándome por pura suerte durante años, nunca más, las usaré siempre que trabaje de aquí en adelante, es absurdo arriesgar tanto como un ojo por no ponerse unas delgadas capas de plástico de $ 2 USD. No se crean listos como yo pensando que nunca les va a pasar.


¡Arrrggg!

Ahora si eso es todo, nos leeremos pronto, siempre que el mundo y ustedes y yo sigamos razonablemente en enteros.