Hola a todos, hoy hablaré de algunas cositas que para mi son innovaciones.
Como publiqué hace un tiempo ya tengo un tornillo de herrero, así que pude probar hacer algo que tenía mucho tiempo queríendo hacer pero no podía: un cuchillo estilo Joe Keeslar. El señor Keeslar es un legendario cuchillero estadounidense con un estilo propio muy característico; sus cuchillos tienen una guarda o tope para apoyar la mano formado por un engrosamiento forjado en la misma pieza, lo que les da un agarre muy cómodo y seguro aún al realizar tareas que requieran bastante fuerza y movimientos como clavadas y apalancamientos, y les confiere un aspecto muy suyo.
El cuchillo que hice aprovechando una lima gastada es un Bowie muy simple con ese tope forjado y vaceos cóncavos, pese a que pueda parecer masivo porque el lomo mantiene al espesor original de la lima, este tipo de geometría hace que corte con una facilidad aterradora.
la siguiente innovacion es que las cachas son de micarta, un material que estoy explorando, muy fácil de hacer consiste en capas de tela embebidas en resina poliester y prensadas, una vez seca es dura, completamente impermeable y muy resistente, se puede cortar, desbastar, agujerear etc. Exprimentar con las combinaciones de colores y descubrir su aspecto al pulirla es muy divertido.
En este caso hice acopio de ropa vieja en colores "otoñales", varios tonos de marrón, naranja y verdes oscuros para mantener cierta coherencia, incluso buscando algo parecido a un camuflaje, el resultado me gustó aunque los tonos mas oscuros de marrón y verde se volvieron prácticamente negros e indistinguibles entre ellos, siendo el resultado una vez pulido menos rico de lo esperaba, hay que tener en cuenta que la resina oscurecerá los colores más o menos como la tela se oscurece al mojarse, además al formar un bloque denso la luz no penetra y las telas oscuras se verán mucho, mucho más oscuras aún.
La ultima innovación es que ya estoy poniendo mi marca a las piezas en caliente, me he hecho un cuño con electrolisis, me costó pero se logró y queda muy profundo y bonito.
Eso sería todo por esta vez ya luego puede que profundice en cada una de estas pequeñas innovaciones, mientras usen San Google, salgan fuera de las redes sociales inviertan tiempo en leer y mirar vídeos largos y no se queden con la primera respuesta.
Hola, bueno es ultimo día del año y todo eso, yo no hago nada con uvas a la media noche pero esto viene bien para la fecha, hice algo con unos racimos de hierro y quiero mostrarlo aquí.
Básicamente solo pondré un link a un corto vídeo acorde a la falta de paciencia actual, es sobre como hice un sacacorchos por septiembre, me parece, se me comisionó para una cata de vinos por la fiesta de la vendimia en mi pueblo, San Diego de la Unión Guanajuato de cual lleva el escudo. Resulta que aquí se producía vino históricamente, aunque estamos aún debajo del trópico la altura sobre el nivel del mar crea el clima perfecto y el tipo de suelo calizo también es idóneo, pero se abandonó en el siglo pasado luego de la Reforma Agraria, pues sin terratenientes con recursos y con la tierra en manos de personas que sembraban para comer o les interesaba mas mantener la tierra despejada para pastoreo, un proceso tan complejo es imposible. Es curioso que hoy la vuelta de la cultura vinícola responde a la búsqueda de captar un turismo urbano snob, aprovechando que estamos cerca de centros turísticos muy relevantes, inversores y gobiernos locales quieren una rebanadita, y ojalá funcione porque ese tipo de gente es también mi mercado.
Como curiosidad, mi padre tiene una máquina encorchadora del S.XIX hecha en el famoso barrio parisino de Montmarte, la salvó de ser vendida como chatarra tras estar en un gallinero por mas de 50 años y proviene del expolio a una hacienda vinícola local, yo crecí jugando con ella.
Bueno, va el vídeo:
Eso es todo, tuve la oportunidad de ponerme creativo con este trabajito y lo disfruté mucho, casi mas que hacer el sacacorchos en sí el buscar soluciones estéticas de acuerdo a lo que ofrece la forja y hacer alguna herramienta especial para lograr lo que quería.
Un gran saludo, tomen vino y que tengan un feliz año.
Hola, espero y deseo que se estén pasando unas felices fiestas.
Vaya, que abandonado tengo este blog, pero vamos a seguir que aquí estamos. Me siento muy feliz por diversas razones, he hecho varias cosillas interesantes y vengo a hablar de una que me gusta especialmente, porque es un hacha vikiinga y me gustan las hachas vikingas.
es un hacha pequeña tipo L en la clasificación de el ilustre señor Petersen, una hoja pequeña pero con un mango de 75 cm, los mangos asociados a hachas evidentemente militares arrancan en torno a esa longitud, se podían usar a dos o una mano en pareja con un escudo empuñandolas cerca a de la mitad del mango.
Mi hacha es mas fantástica que histórica pues es una mezcla de varios ejemplos que me gustan. Le hice unos damasquinados muy simples embutiendo alambre de cobre, un vikingo serio habría usado plata u oro, en cualquier caso este vídeo lo explica:
La hoja tiene un agujero, algo que aparece en hachas desde la zona de las costas bálticas hasta el Mar Negro y en oriente adentrándonos en lo que hoy es Rusia, ese detalle servía para sujetar una funda o cubierta para el filo con un tarugo o pasador atravesando la hoja, se han encontrado esas cubiertas hechas de madera pero también pudieron ser de cuero, cuerno o asta, en mi caso la hice de madera de pino y el tarugo es una punta de venado que va atada a la cubierta por un cordón de lana, algo posible pero meramente especulativo, tallé en la madera un ser estilizado que bien puede ser un dragón o "Jörmungndr" la serpiente monstruosa que rodeaba el mundo en la mitología nórdica, va pintada con óleo en colores bajos y terrosos como los pigmentos que pueden obtenerse de forma básica de elementos naturales.
Eso es todo en esta entrada navideña a lo pagano, los quiero mucho y nos leeremos pronto.
"Niños comiendo uvas y un melón" del genial Murillo hacia 1645-1650, obsérvese el cuchillo con que el chico da buena cuenta del fruto, así como la edificante ausencia de smartphones y camisetas de Marshmello.
Últimamente me ha dado por forjar hojas de cuchillo con botón, se llama así (denominación argentina que uso yo) a una parte transaccional maciza entre la hoja y la espiga que conserva un volumen mayor, lo que evidencia que estamos ante una hoja con bastante trabajo de forja en el cual el grosor de la espiga y la hoja ha sido bajado con respecto a éste, incluso hoy en día una transición de este tipo es valorada en los cuchillos de chef de calidad, pues indica que es una hoja forjada, ya sea industrialmente mediante matriz o incluso artesanal y no vulgarmente troquelada de una lámina de acero, lo que eleva el precio del cuchillo y el estatus del dueño ante sus envidiosos colegas.
Las hojas con botón son muy comunes en la cuchillería tradicional mediterránea, se pueden ver mucho en piezas italianas y españolas; cuchillos con hojas triangulares con un solo filo, quizá con contrafilo en la última mitad o menos, podían estar grabadas con dibujos, frases..., espigas desplazada a un lado y ocultas en mangos cónicos, bicónicos o ahusados formados piezas metálicas o de materiales orgánicos como asta, hueso, maderas, cuerno etc. los botones solían estar torneados, limados, cincelados..., la calidad de los materiales y los acabados del cuchillo iban de acuerdo a su precio. Servían tanto como herramienta de trabajo y cubierto de mesa como para clavárselos en el riñón a alguien que se te quedó viendo feo medio segundo.
Los españoles y portugueses los trajeron a América donde arraigaron y adquirieron nombres y características propias, obviamente siguieron perforando riñones.
Hasta aquí dejo la historia porque no estoy tan ducho en el tema y hay sitios mucho mejores para eso, y ésta entrada va de lo que va éste blog; verme golpear fierros. Como decía he empezado a forjar una serie de hojas con botón bastante grandecitas y de aspiraciones sudamericanas, por aquí en México y en el sur de los actuales Estado Unidos tenemos un representante llamando "belduque", aunque ese tema lo dejamos pra el futuro. Tenía años queriendo hacer algo así, no en vano todo lo que se lo aprendí de forja hace años fue participando en un foro de cuchillería argentino, así que en primer lugar les presento un vídeo sobre mi forjando una hoja grande con botón, quizá de dimensiones muy exageradas, pero ya saben: caballo grande ande o no ande, es solo la primera parte pasando del muelle a la hoja en bruto, ya concluiré la serie algún día:
Tengo algunas hojas mas o menos del mismo tamaño en distintas etapas de avance, por ahora les mostraré la primera que terminé que casualmente es la mas grande, aunque lo que siempre he traído en mente es el cuchillo criollo argentino en éste me decanté por su primo brasileño; la faca gaucha. Creo que su más notable diferencia sin meternos en guarniciones, es que a diferencia del criollo argentino cuya hoja triangular presenta una acusada caída del lomo hacia la punta, la faca tiende a tener un lomo mas recto, incluso completamente recto quedando la punta alineada al mango, aunque éstas son generalidades, a uno y otro lado del Paraná hay ejemplos prácticamente indistinguibles.
Mide 50 cm totales, 30 de hoja con falso contrafilo desde un poco menos de la mitad que no corta pero aumenta dramáticamente sus capacidades perforadoras (el remate de caza o el eventual combate figuran entre las funciones que antaño cumplían en su hábitat natural), el mango es de rodajas de cuero pegadas y selladas con resina epóxica, un trozo de asta de venado y madera de palo dulce de un pedazo muy bonito que tenía guardado en espera de algún buen proyecto. La espiga ésta remachada sobre una pieza de níquel con un aplique de cobre en forma de herradura clavada a la madera atravesando el casquillo de níquel, ya saben un detalle gauchesco.
Para darle mas fuerza al tema brasileño le hice un electrograbado en una de las caras de la hoja de un yacaré, especie de caimán pequeño propio de las cuenca fluviales entre Brasil, Bolivia, Argentina y Paraguay.
Y eso es todo en cuanto a cuchillería por ahora, pronto mostraré mas piezas de la misma confección.
He de comentarles que en días pasados tuve un accidente doloroso y molesto que me ha abierto los ojos, literalmente. Un día mientras forjaba alegremente un trocito de cascarilla del acero saltó al dar un martillazo, con tan buen tino y velocidad a que se me clavó en el globo ocular, tuve mucha suerte de que dio en la parte blanca pues de haber sido en la iris o pupila la historia pudo ser muy mala.
Tengo mis gafas de protección pero siempre he sido muy negligente a la hora de usarlas salvándome por pura suerte durante años, nunca más, las usaré siempre que trabaje de aquí en adelante, es absurdo arriesgar tanto como un ojo por no ponerse unas delgadas capas de plástico de $ 2 USD. No se crean listos como yo pensando que nunca les va a pasar.
¡Arrrggg!
Ahora si eso es todo, nos leeremos pronto, siempre que el mundo y ustedes y yo sigamos razonablemente en enteros.
El 2020 no para, mientras escribo esto seguimos con una pandemia de gripe de la mala encima, estamos a la sombra de una crisis económica sin precedentes y una multitud rodea una oscura Casa Blanca en los Estados Unidos. Lo que sí se detiene completamente es este blog que tengo mas abandonado que la dieta.
Pero no he estado detenido del todo y es tiempo de que empiece a mostrar aquí cosas que llevo hechas, así que para tener algo de coherencia comenzaremos con una pareja de dagas que no me quedaron mal que digamos, ambas forjadas de acero 9260 de muelle espiral o resorte de camión, un material buenísimo, bastante más capaz que el tan común 5160 de las ballestas, aunque por su voluble temperamento cuesta llegar a entenderlo y amarlo.
Esta es la primera, iba a ser una daga medieval la típica míni espada, pero muchas cosas se torcieron en el camino y terminó siendo un engendro raro, mezcla de muchas cosas y mucho más renacentista que medieval, así que es de fantasía y mas que nada una valiosa práctica para arrostrar proyectos de mayor envergadura. Sección romboidal con canales hasta algo más de la mitad de la longitud, guarda y pomo de hierro, espiga remachada sobre éste ultimo, puño de madera de encino forrada de cuero encordado, 46 cm totales y hoja de 30. De esta no hay mucho mas que agregar salvo que está hecha básicamente con lo mismo que enseña el famoso tutorial del maestro Leonardo Daneluz, cosas al alcance de cualquiera con mínimas herramientas y experiencia en cuchillería, tiempo y necedad.
La verdad me gustó mucho con todo y sus contradicciones, por momentos pasé miedo al hacer los canales por desbaste porque parecía que echaría a perder la hoja o no lograría una decente simetría, pero al final todo salió bien.
Pasemos a la siguiente.
Es una daga que nació sin plan ni pretensión alguna forjada con sección romboidal, sin embargo se me ocurrió hacerle canales por desbaste, y como estaba muy perezoso aquel día opté por darle un único canal aunque bastante profundo, llega más allá de la mitad de la sección, sería algo así viéndola en corte:
Es muy rígida, flexible sólo ante bastante esfuerzo y regresa a su estado recto con mucha energía, es curiosa y creo que se desempeñaría bien en tareas de clavada, quizá como arma de remate en caza, aunque dada su poca anchura ignoro si tendría suficiente sección de corte como para producir heridas que acaben con una res en un tiempo aceptable, pero en cuanto a profundidad no creo que haya quejas, la hoja efectiva mide 27 cm con 2.2 cm de ancho en la base estrechándose ojivalmente hasta la punta,
Por ponerme creativo le hice el mango con un trozo de asta de cola blanca que tenía reservado para algo que lo ameritase, en bruto con su forma natural, además de su guarda de hierro forjado igualmente en bruto y algunas rodajas de cuero selladas con resina haciendo de transición, la espiga va embutida en el asta pegada con resina epoxíca y sujeta con un remache pasante de hierro.
La daga completa mide 45 cm, 2 cm son de la guarda, el asta con el cuero mide 16 cm y la zona efectiva de agarre es de 10 cm.
Y por ponerme aún mas creativo le hice un tosco scrimhasw en el asta representando un jabalí, algo muy básico y primitivo pero con dinamismo, como una pintura rupestre, está tallado a lezna y teñido con pintura acrílica.
En la última foto puede verse el lado sin canal, no le he hecho vaina por ahora, me gusta mucho como se ve con las puntas del asta, no creo que sean taaaan engorrosas que afecten su porte y uso, al contrario la punta chica le da un tope muy cómodo y seguro a la mano que no se escurrirá por nada.
Ya que toqué aunque haya sido muy de lado el tema de los cerdos y la caza creo que es un buen momento para mostrar algo relacionado que también es medio daga, una lanza manesca. Una lanza muy simple de acero 5160 de forma de hola de olivo y sección romboidal, con una cruceta muy improvisada formada por dos hierros en forma de L remachados a los lados, en ese punto el cuello de la lanza es macizo y los remaches pasan de lado a lado sobre las eles armando el conjunto.
No es lo más elegante pero juro que es tan sólida como los enemigos a los que enfrentará; me la encargó un cazador para el remate de cerdos salvajes en el norte del país justo pegado a yanqilandía. Los cerdos ferales descendientes de domésticos escapados llevan siglos en Norteamérica más o menos en armonía, con poblaciones pequeñas y aisladas mantenidas a raya por los depredadores autóctonos y los humanos, incluso casí siempre en relación cercana con éstos últimos; pero ésta nueva oleada es de unos animalitos con sangre de jabalíes europeos escapados o liberados clandestinamente para la caza, concretamente parece que en los 90's en Texas alguien importó jabalíes desde Rusia que es a donde apuntan los estudios genéticos, se volvieron populares para practicar la montería a la europea y mucha gente compró los suyos y los llevó a distintos puntos del país facilitándoles la dispersión, robustos, inteligentes y ecurridizos, prolíficos y duros como ellos solos, se extendieron por Estados Unidos y pasaron a México donde cada vez llegan mas al sur, han sido un problema ecológico y económico durante años y no hay solución a la vista.
Mi cliente aún sin su lanza.
Y decía que es medio daga porque es sorprendentemente cómoda empuñada en mano, podría usarse para rematar así directamente prescindiendo de la sana distancia del asta, además de ser un buen machete si llega el caso de atravesar maleza o conseguir leña e incluso trocear al bicho cazado en un espíritu multiusos similar al del curioso "Smatchet"; podría llevarse en una vaina pendiente del cinto y encabarla solo de ser preciso. Mide 50 cm totales y la hoja 30 cm, le hice dos agujeros en la base del cubo se enmangue de modo que aún en el campo. con la ayuda de una navaja o multiherramienta con desarmador puedan introducirse uno o dos pequeños tornillos proporcionando un sólido enmangue.
Y eso es todo, son las 3:30 de la madrugada y muero de sueño, en está época es hasta emocionante irte a dormir y despertar para revisar como va el mundo, unas horas son suficientes para sorprender o aterrar a uno.
Tengo más cosas de acero bajo la manga y nos leeremos pronto, saludos.