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28 de marzo de 2010

El escudo vikingo obeso

¿Que onda?, ando por aquí de nuevo, ¿cómo andan?, a mí me ha ido pues bien en la Uni, algo peleado con las ciencias exactas , sí es que no se puede ser bueno en todo (cómo sí lo fuera el algo) pero lo mejor es que he tenido ocasión de armadurear algún rato los fines de semana, Hoy voy a tratar sobre un intento de escudo vikingo.

Este es un trabajo que fue divertido y ya tenía desde hacía mucho tiempo el deseo de hacer uno de estos, no hace mucho me encontré con esta pagína de Hurstwic y decidí darle. Pero me dejo un sabor agridulce: me encantá cómo se ve pero ní madres que lo usaría.

Lo primero fue biscar el material, idealmente hubiera sido madera de pino delgadita, digamos entre 0.6 y 1cm, (aunque hay ejemplos históricos mas gordos) en un día a las carrearas lo mejor que pude hallar en mi pueblo fue tryplay o contrachapado de 1.5cm, pensé: bueno no es nada historico pero seguro que funciona. Claro que no, esa fue la cagada.

Corté la madera con el serrucho en tablitas de 13cm de ancho, son seis para quedar con un diametro de 78cm.
Dibuje la circinferencia con el clasíco metodo de amarrar un lapíz a un cordón para usarlo de compás, el curculito de enmedío mide 14cm de diametro, lo corté haciendo muchos hoyitos con el taladro en el perimetro, le pegué con un cincelito para sacarle el medio circulo a cada tabla, una pasda con la escofina y listo.


Vi en Hurstwic que usaban bandas metalícas para el embrace del escudo, esta pieza funciona como mango y eje estructural para las tablas. Eso fué lo que elegí, aunque lo más visto es un listón de madera. Me conseguí un tramo de solera o pletina de hierro de 5mm de grueso (algo brutita probalemente) para el embrace, en la foto se ve que adelgacé un poco por forja la zona del mago para hacerla más cómoda. Agujeré con el taladro la solera y remaché en ella las tablas usando mís conocidos clavos cortados, las tiras de los lados son de 2mm de espesor, las puse más que nada para emparejar las tablas.


En este momento se le pueden agregar al escudo unos anillitos para poder colgarlo o cargarlo en la espalda con un tiracol, el dato lo sasque de éste magnifico documento traducido por Bogdan the Kozak.Ésa imagen es del escudo terminado y así quedan los anillitos, estan hechos con los pedazos que me sobran de los clavos que uso cómo remaches.

Lo siguiente fue entelar el escudo pegandole tela en la parte frontal, le pegué cuatro capas de algodón obtenido de unas sabánas viejas. Esas sabánas tenían un color y un estampado realmente espectaculares, la verdad estuve muy tentado a dejar el escudo sin pintar.


Haora pasamos al umbo, es esa media espera metalica que va al centro del ecudo protegiendo la mano, la hice en la fragua a partir de un pedazo de lamina o chapa de 4mm de grosor. Hallí les presento mí "yunque", es un contrapeso de los que les atornillan a los tractores en las ruedas para barbechar, tiene unas curvas muy buenas para hacer varias cosas como en este caso, pero debo conseguirme algo mejor para forjar, todo lo que llevo hecho ha pasado por él jeje.

La forma básica la hice en el contrapeso, pero la terminacion se la dí hundiendo en caliente sobre la tierra, lugo la pasé por mi estaca redondeada para elevar un poco. Se qudo con un acabado bien rustico, se nota que lo hice en un rato y con prisas.


A cortar todo lo sobrante.....

Y entonces nos queda algo parecido a un pequeño y elegante bombín de fierro.



Le hice 8 agujeros con el taladro en el "ala" XD, y lo remaché al escudo usando rondanas o arandelas cuadradas.

Entonces le toco su turno al canteado del borde del escudo, lo hice de cuero crudo obtenido de la carroña sobre una vaca muerta, tengo dos trozos de dos cadáveres diferentes, anbos son de los cuadriles, la parte final del lomo, no sé por que pero esto es lo último que dejan los coyotes.
Inicialmente queria cubrir con cuero todo el frente del escudo pero no me alcanzó ni uno de los dos pedazos, así que solo los bordes, primero lo metí en un cazo con agua cómo 24 horas para suavizarlo, es básicamente como intentar flexibilizar una momia.

Una vez blando (y apestoso) lo lavé muy bien y me pusé a cortar tiras.

Y lugo a pelarlo, este es un trabajo más largo y tedioso, con un cuchillo bie afilado me fuí tumbandole el pelo, estuve a punto de salir a buscar cera para depilar. Al final sólo me quedaron sin rasura algunas partes dificiles de los bordes.

Finalmente podemos ponerlo en su lugar, lo clavé con tachuelas al borde del escudo de manera que abrace el borde en forma de U, cuando se seca se contrae bastante se pone durisímo y ayuda mucho estructuralmente.

Y con esto queda listo. The viking shield:

Numeros finales:

Diametro: 78cm

Peso: ......El cabrón pesa 6.8 kg, la verdad no es funcional, en una batalla estobaría más de lo que puede ayudar.

Bueno, no es un escudo que pueda usarse en algún evento sin riego a perder el brazo jeje, pero lo considero una buena practica y un buen blanco para decargar hachazos sin misericordia, seguramente voy a despedazarlo en el futuro. También planeo haceme otro nuevo, esta vez muy apegado a los grosores históricos.

Sabia que escribir esto andando crudo no iba a ser bueno XD, bien supongo que esto es todo por esta vez, nos leemos en la siguiente.

¡Saludos!

11 de octubre de 2009

La Historia Del Escudito Deforme

Capítulo I

Érase una vez un Intento de Armero-Estudiante, bueno de hecho ya ni el mismo sabía que rayos era, toda la semana se la pasaba fuera de su casa estudiando en una gran ciudad y sólo los fines podía darse el lujo de volver a su pueblo, dejarse llevar por el llamado del carbón ardiente y el martillo, el tipo era de por si algo torpe, y encima pudiendo trabajar tan poco tiempo y queriendo hacer tanto, nuestro Armerillo navegaba entre las más épicas y divertidas cagadas.

Un sábado cualquiera el Armerito miró un pedazo de triplay o contrachapado de algo más de 1cm de espesor que había obtenido producto de la rapiña sobre la obra de un castillo cercano, y cómo había leído antes las aventuras de un tal Axil, constructor de unos escudos tan grandes que se podía navegar sobre ellos (Una lectura tan buena que que a aquel que la leyere o escuchase leer ya no le importaría un bledo este cuento), decidió probar a hacerse uno. Esta sería su segunda experiencia de este tipo; tiempo atrás había hecho un escudo, pero resultó ser un engendro que haora tenía encerrado en el sótano esperando al dueño de un brazo tan poderoso que pudiera usarlo con soltura, porque el cabrón pesaba un huevo y la mitad del otro.

El Armerete no tenía suficiente madera para sacar un escudo como los de aquellas fantásticas historias, pero creyó que al menos le podría salir algo decente, así que tomó el serrucho y se puso a cortar de inmediato sin apenas dibujar una silueta, que de hecho ni le importo y cortó por el método de “más o menos así..” quedandole algo pequeñajo; 90 cm en el centro.



Nuestro Héroe debió haber curvado la madera pero como se ha explicado sin tener tiempo decidió hacerlo así, bien planote. Se dio a la tarea de buscar unas sábanas viejas para pegarlas a la madera, esparció el pegamento en la madera y puso una capa de tela, mas pegamento y así sucesivamente; y en unos minutos ya estaba su protoescudo con una capa de tela encolada por detrás y 6 o 7 por delante, nadie lo recuerda.

Pero fue entonces cuando cayó en cuenta de su error; al contemplar el escudo de lejos vio que la prisa conlleva cagadas y está no era la exepción: su escudo tenía una asimetría muy fea en la parte superior y una pequeña en la inferior: era El Escudito Deforme.

En fin que se decidió a continuar a ver que salía, al dia siguiente le dió una pintada y lo guardó hasta el próximo finde.


Capítulo II

Al siguiente sábado el Armerito vió de nuevo lo feo que era El Escudito Deforme, pensó en ponerle algún detalle que le diera mejor aspecto, y se le ocurrió ponerle una bloca.

Una bloca es una suerte de cuenquito metálico que va remachado al escudo, se trata de un vestigio evolutivo que los primeros escudos de lagrima conservaban de sus antepasados; los antiguos escudos empuñados con umbo. La bloca prácticamente no servía nada más que de adorno, aunque a nuestro Armerillo sin duda le iba a resultaría útil para no confundir el escudo y el burro de planchar al ser ambos planos.

Una vez mas por el poco tiempo el Armerito hubo de hacer concesiones, tomando lo que iba a ser una tapa de un yelmo para convertirla en la bloca, debido a su origen la pieza ya tenía unos agujeritos: otra chapuza. La hizo de lámina de hierro cal. 14 o 2mm más o menos así:


Hasta se le ocurrió cortarle unos “pétalos” en el perímetro de remachado casí emulando una delicada flor, es que así queda más “divis divis”.


Queriendo ser un poquillo mas histórico, el Armerín se tiro un rato con el cincel y el marro sobre su querida piedra cortando y luego perforando sus propias rondanas o arandelas cuadradas, también de 2mm.

Entonces remachó la bloca al escudo haciendo los agujeros en este para que coincidieran con los de la bloca y utilizando sus famosos clavos cortados cómo remaches, quedándole así por delante.


Y así por detrás, bien remachados sobre sus rondanas.

Decidió no ponerle canto de ninguna especie en los bordes, le habían contado que así era el escudo del afamado Polo y que la tela encolada vuelta sobre el borde en cada capa sería suficiente para absorber los golpes, además que jamás esperaba enfrentarse a alguien con un arma afilada y en plan real.

Para terminar el escudo el Intento de Armero le clavó con tachuelas un retazo de tela de algodón crudo que llenó de lana para formar un cojincito y luego taladró agujeros y también con clavos cortados y sus arandelas cuadradas remachó los correajes para el brazo con unas hebillas hechas también por él, y finalmente el tiracol hecho de cos correas con cierre en lengua de serpiente para poder llevarlo a lomos.


Y así Señores fue como el Intento de Armero terminó el Escudito Deforme, muy chapucero pero a pesar de todo el constructor no pudo evitar sentir cierto cariño por él, aunque insatisfecho se prometió intentarlo de nuevo más adelante.



FIN.