17 de abril de 2014

El Angón.

En EL INTENTO DE ARMERIA ciertamente pecamos de desatendidos, vagos y perezosos, o lo que es peor,  estar sumidos en una desidia de lo más aletrgante y asquerosa, tal como lo demuestra don Godo viendo pasar la vida tumbado en el perpunte.


Pero si tenemos una virtud, si es que se le puede llamars así, es que bajo presión es posible trabajar a un ritmo vertigínoso y hacer todo lo que no se ha hecho antes, bueno no todo, pero cualquier cosa tangible, que ya es algo. Es lo que pasa siempre que se acerca el Festival Medieval de Guanajuato, y vaya que este año hay trabajo pendiente, bueno, una cosa que milagrosamente he terminado es un tema que me tenía seducido desde hace mucho, un arma arrojadiza llamada Angón.

Un angón es un arma tardoantigua-medieval, no es más que un tipo de jabalina que tiene su origen en el pillum romano y su vida operativa se extendió por prácticamente toda la Edad Media, para conocer sus pormenores recomiendo ampliamente la lectura de la entrada que el Sr. Amo del Castillo le dedicó en su momento.

Como su antecesor el pillum, con el que los romanos hicieron tanto estrago por donde pasaron, el angón era una jabalina de punta pequeña unida a un fierro largo y delgado diseñado para doblarse al impactar y/o a ser un estorbo irrompible una vez que la cabeza se clavaba en el escudo del enemigo o en sus propias carnes, eran pues armas de choque que se arrojaban unos metros antes de llegar al cuerpo a cuerpo, aunque no son nada descartables como armas para el cuerpo a cuerpo tampoco, pues aunque puedan parecer frágiles tienen un gran tramo de fierro tras la punta lo que las hace menos vulnerables que las armas de asta de madera normales. Lo que define al angón es que pasó a tener puntas barbadas y más delgadas que las piramidales de los pillum, además de cambiar el modo en que se fija al asta, el pillum tenía un extremo plano que se encastraba en la madera y se remachaba como si fueran cachas, el angón tenía un cubo de enmangue como el de cualquier lanza. De hecho me parece que el pillum es más fácil de construir y más apropiado para una cadena de montaje a gran escala. pero el angón es más simple de reparar y mantener, por ejemplo para cambiar un asta rota ni se prescisaban de herramientas, que el pillun si habría requerido, el cambio debió ser por las adaptaciones a los recursos de un imperio en declive y a la hechura que acostumbraban los pueblos bárbaros que dieron su interpretación del pillum, y como al final del imperio los ejercitos romanos y los reinos posteriores eran de origen bárbaro, pues fue el diseño que perduró.

Entonces el arma es simple, un cubo de enmangue unido a un hierro largo y fino que se va aguzando y es rematado por una puntita barbada, comencemos. Empecé con una barra de fierro de sección redonda de 1cm de diámetro forjando la punta.


Como se puede ver simplemente aplasté a golpes un extremo de la barra para formar una hoja y adelgacé lo demás, en la foto se ve que que estoy cortando con un cincel, esto es para separar y empezar a formar las barbas.


Como mencioné las barbas son la firma distintiva del angón, le harían al enemigo lo mismo que un arpón a un pez, este es el primer diseño que hice, pero no aparecerá con los terminados porque lo quebré por error jugando: las barbas entre más largas más espectaculares, pero también más frágiles.


Es básicamente fácil de hacer, una vez definida la punta solo resta estirar y adelgazar la barra para formar un astil fino, que se mantenga recto pero tenga propensión a torcerse (no demasiado, no queremos un alambre) ante un impacto, y luego forjar el cubo para encabarlo. El lector avezado habrá notado que con una barrita de hierro de 1cm de diámetro no voy a tener material suficiente para sacar un cubo de enmangue decente, y es bien cierto, por eso tuve que recurrir a una plan suplementario: soldar el cubo de enmangue.

Aplané solo un poco el extremo opuesto a la punta.

 Luego con la segueta o sierra de arco hice un corte fino en esta parte para dividirlo en dos y tener una especie de pico de pato, la foto es muy mala, pero atrás se puede ver el otro angón en espera de recibir el mismo tratamiento.

Entonces le metí un pedacito de chapa de 4mm de grosor, desbasté un poco en forma de cuña el borde que entra en la barra a fin de que encastraran bien, y luego apreté perfectamente el sandwich a martillazos, como sé ve también limpié con el esmeril la chapa, para que el caldeo sea exitoso es importante que ambas piezas estén con el metal expuesto y bien limpio.

Vamos a la fragua y metemos esto hasta que tome una temperatura bien alta, unos 1200° o un amarillo muy brillante tirando a blanco. Al golpear hay que distinguir muy bien entre soldar y deformar, recordando que no se pueden hacer ambas cosas a la vez (ese fue mi error mucho tiempo), se suelda con golpes más bien suaves y bien colocados, comenzando por el medio y desplazándolos a los bordes de la pieza, una vez bien soldado ya se puede golpear más fuerte para cambiar la forma de la pieza. no hay que olvidar ponerle bórax cada vez que se regresa a la fragua:

Aquí ya está sólidamente caldeado el conjunto


Aplasté  el sanwich para bajar el grosor, luego corté con el cincel lo sobrante para quedarme con una forma triangular.


 Lo afino a golpes para estirarlo y reducir el espesor.


Y comienzo a doblarlo en caliente y con cuidado, hasta cerrarlo y conseguir un cono razonablemente bien hecho. Claro que partiendo de una barra más gruesa se puede sacar el cubo de enmangue de la misma pieza sin problemas, solo que habrá que pasar otro rato aplanandola para extender el cubo y para adelgazar el astil, soldar me ha representado ciertamente un gran ahorro de tiempo y trabajo.




Ya solo queda formar bien la punta, en mi caso desde la forja tienen sección romboidal que definí bien con lima y luego con una piedra de afilar. Un punto importante es recocer las astas de fierro, la esencia de estas armas es que puedan resistir muchos golpes, dobleces, reparaciones aún en condiciones precarias que probablemente se harían hasta en frío, o hachazos propinados por un enemigo desesperado porque tiene esa cosa colgando de su escudo y los contrarios se le vienen encima, puede que la doble, pero no debe poder partirla. Así que deben estar bien suaves, se meten a la fragua, se calientan al rojo y se dejan allí toda la noche enfriándose lentamente en las cenizas, a la mañana están bien blandas, listas para recibir castigo.


Y terminamos con algo así, no les di ninguna labor de acabado, los dejé tal cual salieron de la fragua, como algo hecho por necesidad por el herrero de la aldea:


Las puntas habrían sido de simple hierro como toda la pieza, quizá con un templecillo ligero o muy probablemente endurecidas mediante picado, que es lo que yo he hecho.

La punta de arriba tiene la forma más típica de los angones altomedievales, una punta en forma de hoja de laurel con sendas barbas, la otra es más pequeña, no es mayor a la de una flecha, pero me asusta incluso más que la otra por su obscena capacidad de penetración, están sin afilar, quizá me anime a afilarlas para hacer alguna prueba de penetración.
Acá ya con sus astas, simples palos de escoba. El más largo es el de la punta de hoja, mide 1.97m de los que 90cm son hierro, el de la punta pequeña es ligeramente más corto, pero más pesado porque el cubo de enmangue tiene mayor longitud y sobre todo es muy grueso, pesa 800g, el otro debe andar por los 600 y pico.

No tienen filo pero aún así pueden clavarse con una facilidad pasmosa, son armas muy bien pensadas y efectivas. Cuando se arrojan, al llevar todo el hierro y el asta de madera detrás, el peso y luego la tendencia de toda el arma a vibrar al clavarse son aterradoras, es fácil imaginar a un hombre atravesado de parte a parte. Si un angón te llegaba a acertar aún si no fuese en una parte vital, la batalla se habría acabado para ti, con las barbas haciendo presa, sería imposible sacarlo sin hacer una herida abierta muy aparatosa e imposibilitante en poco tiempo, además llevar eso colgando debía ser algo ciertamente incómodo, sobre todo por estar rodeado de tipos tirando alaridos y moliendose a hachazos y lanzadas. Les veo mucho potencial también como armas de caza, me pregunto si su prosperidad tendría que ver con posibles usos múltiples favorecidos por gentes de otras culturas y así diferir drásticamente del pillun romano, objeto completamente militar que dependía de férrea disciplina para ser efectivo, mientras que el angón pudo ser quizá un poco más flexible.

En fin, me voy a seguir trabajndo y ya les mostraré más cosas en breve. Un saludo.



4 de febrero de 2014

Feliz Cumpleaños, INTENTO DE ARMERIA.


Es 4 de febrero, hace poco mirando entradas viejas me dí cuenta de que se acercaba el cumpleaños de mi blogcito, apenas me puse a hacer cuentas y me sorprendí mucho de que no me alcanzaban los dedos de una mano, tiene 6 años si estoy lo bastante sobrio, me parece demasiado.
Demasiado porque se ha pasado muy pero muy rápido el tiempo, más de 1/4 de mi vida. Y esto de hacer armas medievales me ha parecido frustrantemente lento desde que comencé, no es que presuma pero creo que he tenido cierto éxito, que he aprendido muy rápido, al menos teóricamente y casi todas las cosas que intenté me quedan medio decentes a la primera, y aún así es muy vergonzoso lo pequeño de mi producción y no tanto en cantidad, sino que con lo que ya sé, con más constancia podría tener resultados mucho mejores o haber concluido y tocado temas que llevo tiempo eludiendo. Creo que podría dividir todo este tiempo en 3 etapas:

1. No tenía puta idea de nada.
Tuve la fortuna de crecer en un pueblo pequeñito, en una casa grande, donde durante años, salvo por mis juguetes yo era el articulo más nuevo, (hasta el perro, el gato, las gallinas y los cerdos eran más viejos que yo), tenía a mi disposición habitaciones enteras, con camas en donde nadie dormía por las noches, llenas de libros, revistas, muebles, ropa, maderas, fierros, maquinas de coser y de escribir, leña que nadie quemó, herramientas...... puras cosas de parientes que no conocí porque llegué muy tarde, y al parecer llevaban prisa. Pero todo aquello eran entretenimientos y materiales para mí, igual de entonces viene mi gusto por lo viejo, quién sabe. Además siempre fuí un niño enfermo, más bien flaco y ojeroso que no podía salir mucho de casa. Desde entonces recuerdo que hacía "mesas", "sillas" espaditas de madera, arcos y flechas......... destruí un montón de cosas para ver como eran por dentro (juguetes mios y objetos con las que hoy ganaría una fortuna vendiéndoselos a los jipsters como "vintage"). Como fuera, me salvé de ir a alcanzar a aquellos parientes y ya más grande mi madre me metió a un taller de carpintería a aprender, (lo que en realidad quería era no tenerme suelto por la casa al menos un rato, porque aunque ya tenía mejor salud lo huraño se me quedó, así que o destrozaba la casa o me iba solo por el monte con quien sabe cuantos peligros, y es bien sabido que convivir con una sierra eléctrica es mucho más seguro que dibujar dinosaurios tranquilamente bajo un árbol) y aquello de seguir diseños previamente dibujados, medir y usar herramientas me encantó realmente.

Esto de fabricar armas medievales creo que es un resultado natural de lo que yo sabía y lo que me gustaba hacer, y de saber que otras gentes también se interesaba por esas cosas y además las hacían sin ser profesionales o saber mucho ello.
Conocimientos generales de historia los tenía, siempre me encantó leer de eso, pero también un montón de ideas erróneas infectando esos conocimientos, como bien sabemos, cariñosamente prodigadas por la cultura pop; las revistas, el cine, la televisión, los videojuegos......también hay que reconocer estas influencias, pues si bien son incorrectas y sacrílegas a la historia, han sabido inculcarnos gusto por todo lo épico, las armas, los tiempos perdidos.....
Sabía cosas de usar herramientas y de procesos artesanales, aunque con mi modesta formación de carpintero, un oficio como la herrería era de lo más fascinante e intimidante, pero la inquietud estaba plantada (¿a quien no le gustaría pasearse por allí con el peso de una armadura en el cuerpo y admirando su gallarda estampa en los aparadores de las tiendas y las ventanillas de los coches?.....bueno quitemos a la gente, no hay nadie viendo más que uno mismo y Dios -en el caso de que exista y le interese ver tal cosa- ¿eh?, ¿a quién no?).
Tuve acceso a Internet y entonces terminé de malograrme (y no solo por el porno) en ese primer acrecimiento había un orgasmo al día por lo menos (y no solo por el porno) al buscar en Internet y darse cuenta que hacer cosas como una cota de malla estaban al alcance de cualquiera, sí, hasta de uno.
De los sitios que más me impresionaron por entonces sin duda el referente es el blog de Axil, que mucho tiempo seguí de forma anónima hasta que decidí comentarle y después hacer mi propio blog.
En esa época era como un desamparado, no sabía nada, nisiquiera estaba seguro de como obtener conocimientos, porque leer es una cosa pero por mucho que quien lo escribe se esfuerce siempre hay mil sutilezas que no se pueden explicar, antes el maestro del taller debía resolver eso, quizá con su correspondiente regaño por ser tan bruto, pero Internet ha creado una raza de seres con acceso a demasiada información (y fotos de gatos) pero sin idea de lo más mínimo.
 Así que es un proceso muy divertido intentar hacer lo que uno lee y mira tal como uno lo entiende o cree entenderlo. Aquí es cuando uno se pasa horas frente a una pieza de metal sin que esta avance prácticamente nada para ver luego que esta hechada a perder, o anda por todas la ferreterías de la comarca haciendo preguntas tontas, buscando cosas que nadie vende y no comprando nada, o comprando lo que nos mete el listillo tras el mostrador. Pero también es un a época con grandes satisfacciónes, como ese retalito de malla que uno pudo tejer de una sola vez sin confundirse......bueno, un par de veces, pero fueron errores que no precisaron de destejer casi todo solo para entender que andaba mal.

2.Aprendiendo.
Esta fue una etapa de aprendizaje vertiginoso y de perder el miedo, de pronto tejer malla no es suficiente, eso es una pequeña parte de todo lo que necesitamos, vámos, de niño no ambicionabas una cota de malla, soñabas con una espada o un hacha. Hay que hacer una espada.....es muy simpático que todos queremos comenzar por allí, sea que queremos una katana, o una espada de tal película.....para darnos cuenta de que esa cosa que hicimos con forma de espada es impresentable, que se dobla y se queda doblada....un asco.... hay que empezar por lo básico. Montar una fragua. Hacer acopio de herramientas. Herramientas difíciles de encontrar o sustituir. Aprender lo básico cuesta mucho y es algo que no se puede hacer de otra manera más que practicando y practicando, por más superdotado que uno se crea, lo que no se puede saltar, no se puede saltar. Hacer armas blancas medianamente bien exige mucho, más de lo que parece, es una combinación de varios procesos y es de las cosas más increíblemente divertidas, satisfactorias, relajantes y demandantes que conozco (junto con hacer el amor).

Se empieza por cosas pequeñitas, un cuchillo quizá, pero incluso para eso hay que saber con que material se puede hacer. Y como identificarlo, Y donde conseguirlo. El sitio de Internet que más me marcó en estos aspectos es El Foro Armas Blancas, (si te registras presentate en la sección correspondiente y antes de preguntar nada busca en los temas pasados, seguro que tu duda ya fue magistralmente tratada hace años) este foro argentino es el compendio más basto de información concerniente al trabajo artesanal de acero en español, hay mucha gente que sabe mucho, te llegas a identificar fuertemente con ellos, con los que preguntan y con los que explican, porque has pasado por situaciones similares o en base a lo que ya conoces comprendes las cosas nuevas y tu mente empieza a llenar los huecos sin ayuda externa, y entonces ocurre. Sigues practicando y te das cuenta de todo lo que puedes hacer con tus herramientas y tus materiales, de pronto ya no estás limitado a hacer lo que lees como siguiendo una receta de cocina . De algún modo sentí que me volví más autosuficiente, es algo que no sé explicar muy bien pero ya entiendo perfectamente mi evolución y mi posición con respecto a tooooodo lo que me falta, que sigue siendo práctica, práctica, práctica. Otra cosa muy pero muy importante de un foro como este es que al mostrar tus trabajos te encuentras con opiniones objetivas, y eso es algo que todos en lo que sea que hagamos necesitamos, es mejor una critìca tipo:"¿y esas rayas?, ¿che, sos alergico a las lijas?", que palmaditas estúpidas en la espalda y palabras suaves de gente buena que tiene miedo a traumarte y que necesites 3 años de terapia solo porque eres nuevo en esto y estas empezando.Conocer los alcances de uno mismo con respecto a los resultados que son posibles de alcanzar es en realidad mucho más duro que cuando no se sabe nada, y también más alentador. Pero hay muchas pequeñas victorias y detalles que dan risa, por mencionar uno: antes peregrinaba en las ferreterías buscando remaches y frustrandome porque en ningún lado había, ahora eso es impensable porque cositas como los remaches son algo que yo puedo hacer fácilmente y a mi pleno gusto, pero antes no sabía como. A parte de internet pude conocer en persona y en mi propio país gente con los mismos intereses, principalmente a Ramón y asistir a eventos donde usar las cosas que hago.

3. Practicando.
Ahora estoy en un punto donde casi ya no leo ni busco información sobre procesos de trabajo, de todos modos estoy en una etapa muy básica dentro de la que me puedo mover con cierta holgura, existen conocimientos, instrumental y materiales muy avanzados con los que ni sueño trabajar en este momento. Lo que más hago es mirar imágenes de armamento histórico o de trabajos de gente que sabe mucho más que yo, y hacer algo de ingeniería inversa en la mente, imaginarme como lo hicieron o resolvieron tal cosa. Lo que sigo aprendiendo es a base de como intento hacer eso que me imagino, si me sale una cagada cambio el plan y si sale bien me pavoneo bonitamente. es cosa de tomar lo básico y pulirlo y pulirlo hasta extremos donde uno no creía poder llegar. Pero el lugar donde estoy es muy mediocre, pues siempre le he dedicado muy poco tiempo a este trabajo.

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No dejo de sorprenderme con la cantidad  de visitas que tengo y de donde llegan y lo que están buscando, o ver que hay gente que abre el blog usando un traductor para intentar leer mis entradas en todo tipo de idiomas. Desde hace tiempo el blog del Sr. Amo del Castillo, Castra in Lusitania es la vía por donde más visitas me llegan, pero hablo de muchas, muchas muchas, casi tantas como todas las otras fuentes juntas. En orden los países desde donde más se lee este blog son:  España, México, Argentina, Chile, Estados Unidos, Colombia, Perú, Venezuela, Alemania y Uruguay. Me he dado cuenta de que hay muchas visitas de gente de Europa y Estados Unidos con particular fijación con algunas de las entradas y usan traductores para leerlas en sus idiomas, aunque me gusta mucho que se interesen, esto me preocupa un poco, no sé como lo estarán entendiendo, creo que para el futuro sería mejor documentar en vídeos, por ejemplo.

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Estoy en un momento interesante que amenaza mucho el futuro de mi blog, pero solo de momento, quizá por un tiempo. Acabo de dejar la casa de mis padres, y también la universidad, al menos por ahora, eso no lo tengo definido. Siempre he tenido gusto por otras actividades que no he mencionado aquí y ahora intento dedicarme a ellas, y espero poder integrar en esto todo lo que he aprendido en estos años con Internet y mi blog y reproduciendo armas antiguas. Sé que tendré irremediablemente que dedicarme a algo que implique diseñar y construir cosas y usar las manos y los materiales en directo, no es algo que pueda solucionar pintando paisajitos o armando especieros los sábados por la tarde, en una oficina me voy a morir.
Es curioso porque cuando hice este blog pensaba que iba a ser un hobby nada más, algo para divertirme después de las cosas reales, y aunque lo tengo tan abandonado resultó muy importante y no por la temática de los trabajos, sino por el trabajo y la investigación en si misma, y por algunas cosas màs, porque yo ya traía algo pero no lo hubiese cultivado ni hubiese conocido el placer de trabajar si no me hubiera metido en esto, ni estaría de madrugada escribiendo tantos disparates aquí.

Si acaso esa extraña afición por comer a diario u otra cosa me hace tragarme esto, ustedes ya lo habrán leído y entonces no podría volver a plantar cara ante vuestras mercedes y el blog se va al carajo, cosas que me pesarían mucho, pero sé que no pasarán.

Nos leemos-vemos pronto.










                                                              Ego Ismael.


6 de octubre de 2013

Forjando unas Tenazas

Hola, hace un par de eras geologícas que no publico nada, pues no tengo nada que enseñar, en serio esta sequía herreríl empieza a preocuparme deveras, esto que les traigo hoy es un trabajillo muy simple que ya esta magistralmente explicado en muchos sitios, foros, vídeos del youtu etc. basta con preguntarle a San Google por "tenazas de herrero" o "blacksmith tongs" para entretenerse un rato.
Así que resulta francamente innecesario, pero tengo que poner algo ya o el blog se me muere, además de que yo quedaría seriamente traumado de no publicar algo ya. Así que quien este dispuesto a tolerarme que me siga ahora.

Hace tiempo (bastante, por cierto) un amigo me pidió unas tenazas para agarrar un crisol y poder fundir bronce, le dije que si se las hacía, pasó el tiempo hasta que este fin de semana me decidí a encender la fragua y avanzar con todas las cosas rezagadas que llevo.

Tenía esta asignatura pendiente, pues jamás me había molestado en forjarme mis propias tenazas, agarré lo primero que tenía a mano que resultó ser una varilla de construcción de 1''.

El avezado lector advertirá casi de inmediato al contrastar las dimensiones de esta varilla con las de el trabajo terminado que esto es evidentemente una bestialidad innecesaria, absurda e inviable desde el punto de vista de eficiencia y del económico, en efecto pude ahorrarme mucho tiempo, trabajo y carbón si me hubiera conseguido alguna barrita de fierro más fina, de esas que tanto abundan en las chatarrerias y que te dan por un precio irrisorio. Pero hay que tener en cuenta que luego de meses sin trabajar en esto, necesitaba apremiantemente golpear fierro de manera decente y aquello me resultaría insatisfactorio, además ¿cómo voy a pavonearme frente al resto de los mortales que no tienen fragua? pues forjando, claro está.

Comencé calentado a esta bebé en la fragua para empezar a golpear y reducir su diámetro.


 Una nota importante para cuando se quiere adelgazar y estirar forjando alguna pieza de hierro es hacerle muescas golpeando, algo así:

 Esto se hace con la peña del martillo...

-¿La queeeeé?

-Ha pero si es el tipo que escribe verde, cuanto tiempo. Bueno necesitamos un martillo de pena o peña, este es el mío:


Es simplemente un martillo que tiene un lado con un borde bastante agudo, pero sin filo, el borde es romo. Este matillo es tremendamente útil para muchas cosas, los que he visto en Internet tienen siempre este borde horizontal con respecto al mango, el que yo conseguí lo tiene paralelo a este dandole el aspecto de un hacha-martillo, pero sirve igual.

-Haaaaaaa

-Como decía, para estirar una barra de hierro necesitamos pegarle con la peña por todos lados para formarle muescas, luego la golpeamos con el lado plano del martillo hasta hacerlas desaparecer, esto desplaza el metal de manera que se adelgaza y estira, haz la prueba con una barra de plastilina y verás como funciona eso. Esta técnica es de gran ayuda por ejemplo cuando queremos formar la espiga de un cuchillo o una espada.


Para comenzar a darle forma de tenazas a esta cosa empecé a pegarle en el extremo para aplanarla y formar la punta.


Extendí la punta y comencé a reducir aún más el grosor de la varilla, hasta el tamaño definitivo para tenaza.


Seguí estirando y adelgazando hasta que tuve un tramo de varilla que juzgué suficiente para hacer la tenaza, entonces lo corté con un cincel en caliente. Y nada, a comenzar de nuevo para la otra parte.


Estirar, estirar....

-¡Que la reina va a pasar!♫

-Chistoso este, que recuerdos con El Patio de mi Casa.

Esta es la segunda mitad que corté después estirar más, se ve que empiezo a curvarla a la forma de las tenazas.




Sigue estirarlas más y hacer que queden lo más simétricas posible.



Mi amigo necesita las tenazas para coger crisoles, decidí hacerlas de forma ovalada para que tengan la posibilidad de admitir crisoles de diversos tamaños, con unas que cerradas formen un circulo perfecto no se podría tomar ningún crisol más pequeño que su propio diámetro.


Lo siguiente es forjar una depresión en la zona de empalme de cada pieza, así se compensa el encastre de ambas para que tanto las puntas como las varillas de agarre queden parejas.


De esto no tomé fotos porque no tenía quien me ayudara aparte de Godo, pero él no puede tomar fotos, poque es un perro, aunque sería genial que lo hiciera, y que hablara también, y que sepa manejar un helicóptero, tendríamos muchas aventuras. Básicamente se trata de golpear sobre el borde del yunque o lo que usemos como tal de modo que esto creará una especie de escalón en la parte de la pieza en contacto con este, lo que reducirá el grosor de la pieza, hacemos esto dos veces; en el inicio y fin de la depresión, luego solo hay que emparejar igualando el grosor de la parte de enmedio.


Ya hecha queda algo así:


Entonces podemos presentar las dos partes y decidir exactamente donde va a ir el remache que las unirá y permitirá abrirlas, una vez visto el lugar exacto hice los agujeros en caliente con un punzón.

Probé que tal iba el encastre y el movimiento antes de remachar, y poder hacer los ajustes pertinentes, como remache utilice un tornillo grande que andaba entre mis fierros, creo que lo encontré en la calle alguna vez.


Ya remachado el invento.


Y ya bien ajustadas y teminadas


La punta es plana, son muy buenas por ejemplo para tomar lámina o chapa y trabajarla en caliente o para agarrar otras cosillas pequeñas en la forja, para lo que pude comprobar que son excelentes y muy cómodas es para acomodar y menear los carbones en la fragua, necesito unas para mí.


Como puede verse torcí los extremos de las varillas de agarre en forma de volutas para hacer más bonita la cosa, la que está más abierta sirve para que el orgulloso herrero las cuelgue de alguna alcayata en la pared, cuando la tenga tapizada con varias docenas de tenazas diferentes (forjadas por mi, obviamente) podrá dejar boquiabiertos y muertos de enviada a propios y extraños ante lo bien pertrechada que tiene su armería.

Y ya, prometo volver algún día con otra cosa más interesante, chau.

9 de abril de 2013

La Bisarma


Llego escribiendo contento pero no sin cierta pena, como aquel que llega a un lugar donde es muy querido, respetado y hasta idolatrado (es mi blog, oiga) luego de haberse marchado vilmente sin decir pío y dejando en el desamparo a su gente (no siento nada en realidad, pero fingirlo me hace más noble supongo). Me doy cuenta de que realmente estoy trabajando muyyy poco en esto del armadureo, cosa que no sé si pueda remediar en mediano plazo pero al menos ya tengo otra cosa que enseñar, y de hecho creo que lo hice solo porque realmente estaba presionado.

Hace ya mucho tiempo que platicando con mi querido amigo Ramón, llegamos no sé como al punto donde iba a forjarle un arma para enriquecer su arsenal con algo poco o nunca visto por estos lares y que de paso yo pudiera divertirme un poco y como no, hecharme unas monedas a la bolsa, que mantener mis vicios no es tarea sencilla.

El fierro en cuestión resultó ser una bisarma, un arma que me venía dando vueltas en la cabeza desde hace tiempo porque es una cosa realmente sexi:
Su nombre en español bisarma o guisarma viene del francés "gusarme", en inglés se le llama "bill-hook" me parece. Es una evolución verdaderamente refinada y extraperversa de el Hocino de Guerra, que a su vez nació a partir del Hocino que por acá siempre he conocido como "rosadera" o "rosón", una humilde herramienta para podar árboles y hacer otras labores, por su forma gancuda podía sujetar, jalar etc. posibilidades que en el campo de batalla venían muy bien, así que a una herramienta quizá usada como arma por necesidad los creativos armeros le añadieron una punta y petos para mayor eficacia en la tarea de matar al enemigo. Pondré como excelente referencia sobre la bisarma la entrada que mi amigo El Amo del Castillo tiene aquí en su blog.

Prometí tener el arma lista para el Festival Medieval de Guanajuato celebrado a partír del 3 de abril, pero como soy un vago de lo peor tuve que empezarla con una cuenta regresiva de 4 días, así que comencemos:

Necesitamos para esto algo realmente sustancioso; un muelle de camión conseguido en la chatarrería, cuando el encargado te ve llegando con eso a la zona donde está la báscula y cobran, intentará convencerte de que te lleves una pletina de fierro dulce, porque eso es durísimo no lo vas a poder cortar y no te servirá para nada..........bitch plese.


Pero la verdad es que si resultó duro, yo esperaba que fuera el clásico 5160 pero no, me resultó más dificil de trabajar y me hizo maldecir el doble por lo menos, lo cual son muchas majaderías, creo que es 9260 que es el que se usa para los muelles espirales, muy raro de ver en estas piezas pero existen, sobre todo en vehículos antiguos.

Decidí primero hacer las pletinas de enmangue, a diferencia de los hocinos usados como herramientas, las bisarmas se encaban usando pletinas que unidas a la cabeza del arma se fijaban al cabo con remaches, la verdad no tenía idea de como hacer esto sin tener que soldar, estuve pensando y esto fué lo que se me ocurrió; cotré el elástico por la mitad, para forjarlo precisaremos de artillería pesada.


En la fragua comencé a aplastar ese lado con el fin de estirar el elástico volviendo gruesa la sección original de la pieza, pasando de una pletina a algo así como una barra bien gorda:



Hice un corte divideindo en dos la nueva y obesa sección



Luego en la fragua la calenté al rojo y la fui abriendo.


Me puse a martillar como loco para a aplanar cada parte para dales forma de pletina y formando una especie de Y.




Ojo, históricamente las pletinas debieron soldarse por caldeo a la cabeza, este proccedimento me lo inventé yo, supongo que por masoquista. Hasta allí por el momento con las pletinas, comencémos a hacer la cabeza de armas, gracias a que tenía una pletina bastante ancha y de un grosor más que generoso iba a ser fácil, o eso pensaba.
Dibujé una especie de guía para cortar la forma básica.


Y a acortar con esmeril-radial, previo destemplado de la pieza....que sigue estúpidamente dura.................. hasta que un rato y un par de discos después está listo el "embrión de bisarma".


Llevé esta cosa a la fragua y fue cosa de calentar y doblar.

Empecé a definir mejor la forma de cada elemento, a adelgazar la punta a una sección cuadrada y fina realmente aterradora y a bajar el filo, es decir a adelgazarlo martillando, cómo siempre cuando se adelgaza un filo por forja a parece el clásico efecto "banana", hasta me pareció más bonita.


Pero nada que no arreglen otros golpecillos.


Retomemos las pletinas de enmangue, las dejamos midiendo unos 27cm, es factible seguir estirándolas sacando material de más y más arriba hasta terminarlas en unos 70cm, pero es muy jodido; así que simplemente recorté y les remaché unas extensiones XD



 Cerré la "Y" y emplolijé más esa zona por forja golpeándola para aumentar el grosor, es a fin de cuentas donde irá sentado el acero sobre la madera.



A desbastar se ha dicho....ya falta menos...


 Primero con un disco de desbaste, luego uno flap de lija. Esta imagen por alguna razón me parece cuasí erótica:


Ramón me pidió un arma con aspecto "gentil" algo más propio de una leva o una milicia que de un caballero, que conservara un aire rústico de forja.


Luego de normalizar y templar solo queda encabarla; utilicé un palo de pino de poco más de dos metros de longitud, es provisional, puesto que mi amigo necesita viajar con ella y debe poder desarmarse, al menos hasta que le consiga un asta de mejor madera, por eso le puse tornillos y tan solo tres para luego poder hacer agujeros nuevos y ponerle remaches como Dios manda.



Siempre que termino un arma me gusta olvidarme de todo por un momento y ponerme a jugar con ella, y con esta lo disfruté especialmente; es impresionate, con sus más de 2,5m, una cabeza de 2kg y 9mm de grosor en el lomo es realmente contundente y en el diseño todo está muy pero muy bien pensado. Aunque tenemos una pica, un peto y un gran tramo de filo prácticamente como un hacha, el verdadero protagonista es sin duda el gancho, me queda claro que eso podía atrapar una armadura fácilmente y si hacia presa en algún miembro mal protegido como una pierna, una pata de caballo o un pezcuezo bastaría un enérgico tirón para literalmente segarlo, sin hablar de su cpacidad para desgarrar, un caballo o un hombre destripados debierón ser algo de esperar cuando estas cosas estaban en juego, de verdad, si fuera un infante en el siglo XV me gustaría llevar una de estas.


Al teminarla ya me encontraba lamentablemente retrasado para asistir al festival y tuve que correr literalmente a entregarla y divertirme un rato con los colegas.
Aquí Ramón y un servidor recién llegado montamos el invento en el campamento previo al desfile nocturno por la ciudad:


Aquí antes del desfile nuestro pequeño grupo, de izquierda a derecha: Eli, yo, Criz, Ramón y Aldo, en esta foto puede apreciarse mejor la verdadera envergadura del cacharro.


No pude resistirme  a poner esta, a veces yo mismo me aususto.........


Creo que este fue con diferencia el mejor festival hasta el momento de últimas tres ediciones de las que puedo hablar por haber asistido, y por muchas y muy buenas razónes.
Como he dicho antes, ¡Que bien se siente publicar algo!, bueno creo que eso es todo, nos leemos después, es decir en cuanto tenga otra cosa.



Saludos.