4 de abril de 2018

Forjando un hacha vikinga.

Hola, el día de hoy seguimos con el tema de las hachas vikingas que al fin y al cabo hay mucho de donde escoger, en esta ocasión y siguiendo con el trabajo del señor Jan Petersen nos enfocamos en el tipo "B":


También llamada "hacha barbada", este es uno de los tipos de hachas mas popularmente asociadas a los vikingos, si no el que mas, probablemente por lo radicalmente diferentes que son a las hachas comunes que todos conocemos como herramienta.
Su silueta es muy característica pues la hoja siendo bastante fina al partir del ojo tiene un pronunciado saliente hacia abajo, lo que le da un filo largo, esta forma quizá es una derivación de hachas para labrar madera, donde se necesita un filo muy largo para rectificar piezas como tablas y vigas, el hacer un largo filo "flotante" permitía ahorrar metal y peso, cosas que en principio también benefician a un arma, además quizá, en combate esa barba podía utilizarse para enganchar escudos, armas o miembros del oponente.


Es pues, una asignatura ineludible, en esa ocasión tomé algunas fotos más que en la anterior, pero sigue sin ser un proceso muy detallado.
Comencé con una barra cuadrada de hierro a la que le agujeré el ojo en caliente con un cincel, le estiré un poco las paredes para sacarle material con que hacen los característicos picos del las hachas vikingas, aunque como puede verse en el ejemplo de la foto superior esos salientes redondos también quedan muy bien, además le di forma de cuña. El filo es una pieza de acero 5160 reciclado de un muelle de camión, está un poco forjada para darle forma de cuña:


Con una segueta abrí el cuerpo del hacha para hacer el ensamble entre ambas piezas:



Con la pieza del filo ya desbastada para poder caldear metal con metal, forcé la misma contra la abertura en el cuerpo de hierro a martillazos, abriéndose paso quedando bien apretada.




Aunque un poco de alambre bien apretado nunca está de más.


A la fragua para soldar a calda, mucha temperatura y un poco de bórax y martillazos después, las dos pieza se vuelven una sola:



Un poco de forja para darle más forma de hacha.


Ya solo queda desbastar lo que haga falta, templar y revenir.




Finalmente la encabé en encino, en esta ocasión es un cabo corto para usar a una mano.




La cabeza mide 17cm de largo con filo de 12cm de punta a punta, pesa 410g, el cabo mide 56cm y completa pesa 750g.

Eso es todo por ahora, tengo algunas cosas interesantes en marcha que iré mostrando dentro de poco.

Saludos.


4 comentarios:

Croscat dijo...

Me gusta mucho la dirección que estás tomando últimamente con el tema de las hachas pero, me impresiona más ver cómo haces los agujeros de los mangos centrados y alineados como si no costara nada. Y de la soldadura a calda, ni te cuento.
Gran trabajo !

Ismael dijo...

Croscat, que gusto.

Pues no creas, que acabo de desechar un bloque por salirme el agujero mal, con dos entradas, una entrada de cada lado que nunca pudieron encontrarse jajaja.

Gracias por comentar, amigo.

Un saludo.

Martín AS. dijo...

gran trabajo, cada día mas me dan ganas de poder hacer estas cosas, una cosa, ¿podrías hacer una espada bastarda? seria muy interesante :D

Ismael dijo...

Gracias, Martín.

Ánimo, ya ves que muchos hemos salido herreros de internet y no estamos (tan) frustrados y muchos mantenemos todos los miembros en estado razonable. Las espadas son todo un tema..... Ahora que cuento con el binomio perfecto que creí que jamás alcanzaría de fragua-yunque estoy decidido a no dejar terminar este año sin espadas, mantente al pendiente.

Un saludo.