24 de mayo de 2018

Forjando un Hacha Vikinga 3.0

Hola, si ya sé que los he malacostumbrado demasiado y ahora mis ausencias se sienten, pero eme aquí, si el año pasado logré publicar cada mes este no iba a ser menos.

Hoy vamos a seguir con el tema de las hachas vikingas, y no, no es (mayormente) que haya cedido a la seducción del mercado haciendo cosas que gente blanca amante del heavymetal, tatuada y de tendencias derechistas considera geniales y ama comprar pagando por adelantado. Sino que como hemos visto antes, existen múltiples tipos de hachas asociados a la geografía y el espacio temporal "vikingo", primorosamente catalogadas por el genial Jan Petersen, por lo que tan solo por variedad hay muchos motivos para no despegarse de la fragua y mantener el yunque cantando.

En esta ocasión abordamos el tipo D, es algo así como un tipo B pero mas "gordito".



Probé por primera vez otra forma de forjar un hacha, consiste en hacer el ojo a partir de una pletina que doblada en U, abraza la pieza que será la hoja. Pueden hacerse ambas piezas de hierro y agregar solo una pequeña pieza de acero para el filo, yo hice el ojo de hierro pero he hecho toda la hoja de acero, concretamente 5160 reciclado de ballesta de camión, que a fin de cuentas lleva solo el filo templado. Mejor se entiende con fotos:











A partir de aquí todo fue recortar y desbastar con esmeril, hacer los tratamientos térmicos y encabar, pero de eso no tengo fotos, se pierde el rastro del proceso hasta ver el hacha terminada:







¿Sexy, no?, no había prestado mucha atención a ésta tipología pero ya sé que me encantaaaa, de hecho creo que ésta hacha me la quedaré y seremos felices por siempre. Y para que quede patente que no es solo una cara bonita sino una arma-herramienta pura y dura he aquí un test donde se las ve contra un clavo de hierro:


Finalmente, comentaré que cuando tomé las fotos del hacha me pasó algo gracioso; como quise algún entorno de vegetación verde salí un río que pasa cerca de mi casa, encontré un buen lugar y comencé mi faena, justo cuando estaba terminando pasó por allí una joven madre seguida de su hijo de unos 5 años. 
La mujer le decía cantando: 
-"Ahora piensa en una palabra que empiece con la letra pe, ¿liso?"
y el niño respondió:-¡Siii!
-¿Pato?
-No
-¿Perro?
-No
-¿Policia?
-¡Nooooo!
-Me rindo, ¿cúal es a palabra?
-¡Parasaurolophus!
La madre lo miró con la cara mas graciosa que he visto en un tiempo mientras le preguntaba: -¿Y que es eso?
-¡Un dinosauriooooo!. Le contestó.
Yo estaba partido de la risa y, mirando al niño me pusé el hacha trás de la la cabeza de tal modo que el cabo se proyectaba hacia atrás a la vez que encorvaba la espalda, levantaba el cuello y engarruñaba mi brazo libre, el pequeño estalló de risa al verme, disfrutando de ese fino y delicioso chiste entre paleontólogos de alto nivel. La mujer lo tomó de la mano y apretó el paso desapareciendo rápidamente. Me extrañé un poco, y casi inmediatamente comprendí apenado que a parte de que la mamá no entendió la referencia, mi aspecto no era el mejor: mugroso, con el pelo largo, en cuclillas medio oculto por la hierba haciendo ademanes inexplicables, y con un hacha vikinga en las manos.


Y eso es todo por esta ocasión, nos leemos muy pronto.


9 de abril de 2018

Cuchillo de Llave Mecánica.

Hoy vamos a tratar de reciclaje, o más bien de transformación de una herramienta en otra porque no es que haya dejado de servir para su trabajo original, pues a veces un objeto se queda fuera de su contexto y se convierte en materia prima para ser otra cosa en otro contexto...ya ni sé lo que escribo. Me duele la cabeza y estoy muy disperso, ansioso y tembloroso, hasta siento frío y eso que ya es primavera; han de saber que llevo desde mediados el año pasado levantando pesas y con dieta de superávit....todo bien pero creo que ya me pasé y estoy hecho un puerco, fuerte pero puerco al fin. Entonces ha llegado el momento de entrar en déficit bajando las calorías para ver que queda de mi, y  es una verdadera necesidad porque ya ni me quedan mis pantalones, tengo que andarle diciendo a la gente que uso solo conjuntos deportivos porque estoy reviendo "Los Soprano" y algo se me ha pegado. Bueno ya, en algún lado tenía que escupirlo, vamos al tema.


Hice un nuevo vídeo, en este caso sobre la transformación de una llave mecánica en un cuchillo, claro está. Es una llave hecha en México, ya vieja de cuando había industria siderúrgica de verdad, es acero al cromo-vanadio un material excelente para una herramienta de corte. Es un acero que contiene cromo al igual que el 5160 de las ballestas automotrices, al cual en principio se parece, pero lo supera ampliamente. El cromo aumenta la templabilidad, la capacidad que tiene el acero para endurecerse lo que es muy conveniente para la industria, pero además tiene vanadio que aumenta mucho su dureza final y resistencia a la abrasión, osea que es un acero que se endurece fácil y mucho así que hay que tratarlo con mimo. Tuvé cuidado de templar solo el filo, además le fundí una guarda de latón alrededor para romper su alma de llave, pues los cuchillos forjados de llave que he visto por internet tienen una silueta bastante simple que no me convence, además si que tiene utilidad al servir para apoyar y proteger la mano, ya he mencionado antes que yo le tengo paranoía a los cuchillos sin guarda y/o con el el filo en la misma linea que el mango desde una vez que casi me quedo sin meñique y anular.
Me gusta mucho el cuchillo aunque el grosor de la llave puede sentirse algo delgado para el mango, quizá le vendría bien un amarre de cuerda de nylon o cuero. Mide 31cm de largo con 16cm de hoja y pesa 260g, algo pesado para el estándar de un cuchillo de ese tamaño pero finalmente es un tocho importante de puro metal.

Sin mas, les dejo el vídeo:



Gracias por mirar, si se fijan ya estoy tratando de robarles menos tiempo de vida, aunque igual tiene una duración considerable. Eso es todo por el momento, como siempre digo ya iré mostrando las cosas que están en marcha, se vienen cosas interesantes y relacionadas a lo histórico.

Saludos.

4 de abril de 2018

Forjando un hacha vikinga.

Hola, el día de hoy seguimos con el tema de las hachas vikingas que al fin y al cabo hay mucho de donde escoger, en esta ocasión y siguiendo con el trabajo del señor Jan Petersen nos enfocamos en el tipo "B":


También llamada "hacha barbada", este es uno de los tipos de hachas mas popularmente asociadas a los vikingos, si no el que mas, probablemente por lo radicalmente diferentes que son a las hachas comunes que todos conocemos como herramienta.
Su silueta es muy característica pues la hoja siendo bastante fina al partir del ojo tiene un pronunciado saliente hacia abajo, lo que le da un filo largo, esta forma quizá es una derivación de hachas para labrar madera, donde se necesita un filo muy largo para rectificar piezas como tablas y vigas, el hacer un largo filo "flotante" permitía ahorrar metal y peso, cosas que en principio también benefician a un arma, además quizá, en combate esa barba podía utilizarse para enganchar escudos, armas o miembros del oponente.


Es pues, una asignatura ineludible, en esa ocasión tomé algunas fotos más que en la anterior, pero sigue sin ser un proceso muy detallado.
Comencé con una barra cuadrada de hierro a la que le agujeré el ojo en caliente con un cincel, le estiré un poco las paredes para sacarle material con que hacen los característicos picos del las hachas vikingas, aunque como puede verse en el ejemplo de la foto superior esos salientes redondos también quedan muy bien, además le di forma de cuña. El filo es una pieza de acero 5160 reciclado de un muelle de camión, está un poco forjada para darle forma de cuña:


Con una segueta abrí el cuerpo del hacha para hacer el ensamble entre ambas piezas:



Con la pieza del filo ya desbastada para poder caldear metal con metal, forcé la misma contra la abertura en el cuerpo de hierro a martillazos, abriéndose paso quedando bien apretada.




Aunque un poco de alambre bien apretado nunca está de más.


A la fragua para soldar a calda, mucha temperatura y un poco de bórax y martillazos después, las dos pieza se vuelven una sola:



Un poco de forja para darle más forma de hacha.


Ya solo queda desbastar lo que haga falta, templar y revenir.




Finalmente la encabé en encino, en esta ocasión es un cabo corto para usar a una mano.




La cabeza mide 17cm de largo con filo de 12cm de punta a punta, pesa 410g, el cabo mide 56cm y completa pesa 750g.

Eso es todo por ahora, tengo algunas cosas interesantes en marcha que iré mostrando dentro de poco.

Saludos.


27 de marzo de 2018

Hacha vikinga.


"A furore Normannorum libera nos, Domine"


O: "De la ira de los hombres del norte líbranos, Señor". Así se rezaba en los monasterios britanicos luego que en el año 793 unos forasteros llegados por mar sin temor o siquiera conocimiento del Dios verdadero se personaran en el monasterio de Lindisfarne a saquear y a probar la eficacia de sus hachas en las tonsuras de los santos varones consagrados allí. Y sobre esas armas va esta entrada.

Escribo simplemente por procrastinar un poco, y porque si otras veces he pecado de no tener que mostrar, ahora voy a regodearme de si tener que. Forjé un hacha vikinga, un tema que tenía pendiente desde hace años cuando hice una entrada sobre como modificar un hacha industrial para darle aspecto de vikinga (por mucho la entrada mas popular en toda la historia del blog), ahora que tengo yunque era tiempo de reabordar el tema por otro lado, si bien en esta ocasión no hay mucho proceso que mostrar pienso hacer mas hachas pronto, así que ya habrá ocasión de documentar.

Primero, estudiando la tipología de hachas vikingas me decidí por el tipo "L", el más bonito y elegante a mi parecer, con una forma que recuerda a la famosa "francisca", con una punta adelantada y elevada, y un filo que cae hacia el mango lo cual le da una gran capacidad de corte de "jalón" y de ofender con ambas puntas, muy  diferente a un hacha con el filo paralelo al mango, con esta forma es bastante inútil como herramienta, es decididamente un arma.


Este esquema muestra la clasificación de las hachas "vikingas" llevada a cabo por Jan Petersen, en un circulo marco el tipo L. aunque todas las hachas de la imagen son muy "moderadas" en sus siluetas, pues hay ejemplares de todos los tipos con sus rasgos propios mucho mas acentuados.
Se la suele confundir mucho con el archiconocido tipo "M", la típica hacha danesa con la que comparte las lineas generales, pero la M tiene una hoja mucho mucho más ancha y un filo kilométrico, las formas de la L son mas gráciles.

Tipo M


Tipo L












Aproveché una barra de acero que tenía desde hace mucho, es acero al carbono, creo que por el orden de 1070, la compré en un puesto de herramientas usadas, originalmente era un gran punzón de albañil. Comencé aplanando la hoja y perforando con un cincel el ojo del hacha:


Luego a golpes darle a todo una forma mas típicamente hachíl. 


Un poco más (véase el tas de sección oval que me hice para usar en el yunque, ¡me siento tan fucking pro!....).


Ahora es cosa de desbaste, un poco de esmeril y mucho de limas.


Finalmente a templar, luego a pulir el filo y a encabar, usé un mango para hacha de madera de encino comprado en la ferretería, tuve que tallarlo para ajustarlo a ésta, metí la cabeza del hacha desde arriba y la ajusté metiendo al centro del cabo una cuña de la misma madera, seguida por una de hierro de forma transversal, una manera muy histórica de hacer las cosas pues es frecuente que con las hachas originales aparezcan sus cuñas. Con la sola presión debería bastar, pero esas embarradas de resina epóxica tampoco estorban.


Y así quedó terminada:


La cabeza mide 19.5cm de largo y el filo 10.5cm de ancho.


El mango midde 89.5cm, para usar a dos manos.


Pesa entera 1320g, se maneja bastante rápido y es aterradora. Puede que la cabeza parezca chica como para usar a dos manos, pero nada de eso; ya es un hacha danesa en toda regla, existen ejemplos de mangos preservados bastante largos para hojas chicas, y al tener esta en mano se entiende que aquella gente sabía lo que hacía.


Y eso es too por esta vez, estoy muy contento con este trabajo, tengo ganas de seguir explorando otras tipologías. Nos leemos pronto.




20 de marzo de 2018

Vikingosidades.

Mi yunque y yo somos muy felices, he podido hacer con facilidad algunas cosas que antes me costaban mucho, el día de hoy mostraré una serie de cosas vikingas que he hecho. Ya sé que el término "vikingo" es demasiado vago e informal históricamente, pero vende mucho.



Lo primero es una punta de lanza, antes había hecho angones, jabalinas, puntas de flecha pero nunca un verdadera punta de lanza como Odín manda, principalmente porque un cubo de enmangue tan grande me planteaba algunas dificultades, pero con el cuerno del yunque otro gallo me canta. Me decidí por hacer una lanza de tipo B en la tipología de Petersen:


Con una forma de hoja de olivo bastante bonita a mi parecer, por su importante anchura estando afiliada las heridas que causaba debían ser para no ver otro dia jamás. También la elegí porque me parece -aunque sea solo un poco- más segura para desfilar en un evento de recreación que otros tipos más puntiagudos, además que su forma le da una robustez que se presta más a aguantar el abuso de recreadores medio borrachos turnándose entre carcajadas para arrojarla contra un escudo o árbol, teniendo en cuenta que el 80% de las veces irá a dar contra el suelo.
Esta tipología solía llevar aletas soldadas al cubo de enmangue, esos apéndices que sobresalen lateralmente, un accesorio muy útil para que el jabalí, oso u hombre puesto a tono con hongos alucinógenos que acabas de ensartar no sea atravesado de más y continúe avanzando deslizándose por el asta hasta alcanzarte, para con su último aliento llevarte con él para siempre. De momento no he practicado como soldar esas aletas aunque algo he leído, por ahora siento que eso me sobrepasa y la lanza se quedó sencilla, desafortunadamente no tengo casi fotos del proceso.
Comencé con una ballesta de suspensión automotriz, acero 5160:


Comencé por ir formando la hoja, un error porque hasta tener el cubo uno dimensiona lo que será la hoja realmente, en mi caso me sobró mucho material de hoja que ya había aplanado y que tuve que cortar, aunque por otro lado se puede decir que aventajé un cuchillo.




Para empezar a separas el cubo hay que marcar unos hombros 



Del extendido del cubo y su cerrado no tengo fotos....hasta esta donde la forja esta terminada, se puede ver que era una hoja muy puntuda, más parecida al tipo C, tome la decisión de recortarle un par de cm para hacerla coincidir a la consabida forma de olivo del B.


Comenzando a desbastar.


Luego de templar y pulir quedó muy decente




Mide 50cm con 29cm de hoja de un ancho máximo de 4cm, que es de sección romboidal o de cuatro mesas con 5mm de grosor en el centro y 660g de peso.


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Ahora pasemos a temas de cuchillería.

Hace años que no toco el tema el scramasax, es ese cuchillo tardoantiguo-altomedieval tan asociado con los vikingos, aunque por toda Europa pueden hallarse ejemplos datados del periodo de las migraciones germánicas, para ahondar mas en el tema recomiendo la lectura del artículo que el Sr. Amo del Castillo tiene al respecto.

Hice un scramasax de tamaño mediano y muy simple, de hecho es tan simple que no se si aquí haya algún recreador tan estricto que lo quiera, puesto que todo es ostentación y guardas donde nunca las hubo, esto es lo que vendría a ser el cuchillo de alguien del pueblo llano.
La mayoría de los ejemplos históricos tenían los hombros de la hoja con una terminación de forja muy burda, lo que indica que no tuvieron ningún tipo de guarda o siquiera alguna pieza metálica en la transición a la empuñadura y la hoja simplemente se apoyaba en un mango de algún material orgánico como madera, asta, cuerno o hueso. La espiga se apretaba a las paredes del orificio en el mango introduciendo cuñas de madera o hierro y quizá pegando todo con resina vegetal.




El mango es de madera de encino, aquí en México se llama así a varias especies de la familia quercus cuya madera bien puede remedar a las de sus parientes europeos. La espiga es completa y esta ajustada con cuñas de la misma madera, también está remachada sobre un pomo de bronce, una medida quizá excesiva pues en la mayoría de los originales la espiga es bastante corta y no llegaba mucho mas allá de la mitad del mango, pero lo hice en nombre de la resistencia, además de si ser histórico.


Y finalmente mi favorito de esta camada. aquí debo hacer la aclaración de que este engendro es una pieza de fantasía directamente, puesto que la forma en que hice el mango esta documentada solo en mi imaginación, aunque en una recreación igual se vería genial.
Es un langsax o scramasax grandoteee, el concepto de cuchillo sobredimensionado quizá para cumplir el rol de machete-cuchillo de caza y arma improvisada. forjado igual de acero 5160, al terminar de forjar la hoja a este le hice en una cara de la hoja a cincel en caliente un diseño geométrico muy simple pero común en ejemplos históricos, le da un aspecto muy rico a mi parecer.


Le pusé un tope de bronce fundido por mí, un separador de cuero y por mango un asta de venado cola blanca, este es el punto que tiene más que ver con la cuchillería artesanal actual que con la de la Alta Edad Media: yo hice la espiga curvada para adaptarse al asta y la fijé a esta con dos remaches de hierro, todo bien lleno de resina epóxica. Aunque el asta bien pudo ser un material histórico, en una hoja de estas dimensiones hubieran usado un trozo recto para que la espiga lo atravesara todo remachandola al final, o incluso hubieran usado el método de la espiga corta ajustada con cuñas y pegada (pude omitir los remaches, si, pero me daba paranoia). Yo me encapriché en usar esta asta curva pasando por alto la corrección histórica, eso si, me encanta como queda y es sólido ante toda prueba.



Vendría, segun la tipología de Wheeler a ser un longseax tipo III/IV








Mide 63cm de longitud con 47cm de hoja, la cual tiene 3.3cm de ancho y 6mm de grosor en la base estrechándose hasta la punta. pesa 670g, su capacidad para dar tajos es bestial e igual puede usarse para apuñalar con eficiencia por su aguda punta. 
Un cuchillo de este tipo habría sido una herramienta de caza muy buena para rematar piezas así como  para trocearlas, para obtener leña, despejar el camino etc. e incluso un arma muy válida a corta distancia en un enfrentamiento entre muros de escudos una vez arrojados los angones o perdida la lanza, claro, hasta toparse con alguien con una espada de verdad.

Y eso es todo por ahora, ya llegó la puta primavera y empieza a calentar el tiempo, merezco una cerveza helada. Regreso al pseudo taller a ver con que más puedo seguir.

Nos leemos pronto.