15 de marzo de 2019

Cuchillería variada V

Pues este es un día realmente frío, pareciera que estamos en noviembre, ya había hecho calor primaveral pero este puede ser el último y potenciado latigazo del muriente invierno. También tengo mucho trabajo, trabajo que no está relacionado con EL INTENTO DE ARMERÍA, así que ardo por forjar y procrastino poniendo una nueva entrada en el blog. Será un recuento de más cuchillos que he ido haciendo y cuyas fotos he recopilado, en esta ocasión lo que tienen el común es el tamaño, todos son cuchillos pequeños, muy portables y cómodos. 

Primero estas cosas muy brutas y simplonas, son cuchillos forjados de una pieza de acero 5160, el mango está formado por un cubo de enmangue como si se tratara de una lanza aunque bastante tosco y de sección oval para que resulte cómodo a la mano, llevan en dicho cubo una pieza de madera de encino remachada y con un pasatiento de tubo de cobre, las hojas son de lomo recto muy simples y útiles para cualquier tarea y al ser una sola pieza de acero forjado tienen una solidez a prueba de bomba; una desventaja que les he encontrado es que la empuñadura de acero resulta incomoda cuando hace frío. De estos hice muchos el año pasado y los vendí a precio accesible como algo que pudiera ser una decisión impulsiva, miden en torno a 22-23 cm, como los hice en masa no hay dos exactamente iguales, yo me quedé uno y le doy bastante uso en el taller, tienen su encanto primitivo y quizá pronto saque otra hornada.



Este otro es un tipo de hoja que los anglosajones llaman "sheepsfoot", no hay mucho que decir, es de acero 5160 con cachas de huizache y remaches de aluminio, es una tipología que resulta muy útil para hacer cortes precisos. 



He leído que en la era dorada de la navegación a vela este tipo de hojas eran el único tipo de cuchillo de uso permitido a bordo de los barcos, pues por su forma era menos efectivo como arma en caso de que alguien enloqueciera, cosa bastante común al estar hacinado con tipos cada uno pero que el anterior, trabajando muy duro, en constante tensión, con una dieta escasa y monótona y sin mujeres aunque sea para recrear la pupila, aunque seguramente es un mito mas ya que si algo nos han enseñado las prohibiciones es que cuando la gente quiere hacer algo lo hace de todos modos.




Finalmente se me ocurrió grabarle por electrólisis un cráneo de alosaurio; porque si, me encantan los dinosaurios y ya me había tardado mucho en involucrarlos en esto, también le hice su vaina y quedó mas guapo.


Este otro es una cosa rara y sencilla de acero 1070, podría calificarse de "táctico", no tiene cachas ni nada y su particular es que tiene el filo curvo de modo que corta con una eficiencia pavorosa



Le hice una vaina de plástico tal como lo expliqué en su momento. Quedó en manos de un querido amigo que en su trabajo tiene que abrir muchos paquetes y ya estaba harto de comprar y gastar interminablemente cutters desechables, así que tiene y tendrá muchísimo cartón, plástico, papel, cinta y cuerdas con que enfrentarse, y por lo que me cuenta lo hace con honores.


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A partir de aquí siguen cuchillos de formas mas tradicionales, con hojas que se adapta a la costumbre y gustos de mi tierra natal, hojas que recuerdan al "Bowie" y que claramente descienden de tipologías españolas traídas hace siglos.

El primero es el mas grande de esta entrada y escapa al talante general, es de acero 5160, encabado en asta de venado cola blanca con una rodaja de almendro y guarda de hierro forjado. 



Este del mismo acero y asta, pero con rodajas de cuero y guarda de aluminio.



Otro también de 5160, con la punta mucho mas elevada que el primero, guarda de hierro y cabo de sección hexagonal, madera de almendro con un centro de cuerno bovino y pomo de bronce sobre el que la espiga ésta remachada.



Estos cuchillos se acercan mucho a la forma tradicional que mencionaba mas arriba, son de acero 1070 con guarda de hierro, virola de cobre, mango de rodajas de maderas y cuero y pomo de bronce con un remache pasante de hierro.






Les grabé por electrolisis el nombre de mi pueblo para venderlos apelando al chauvinismo, cosa que siempre funciona bien. 




Finalmente una cosita muy rara..... acero 5160, guarda de aluminio, asta de cola blanca, rodajas de cuero y un cartucho de escopeta calibre 16, este último elemento va relleno de resina epóxica por lo que el tubo de plástico es completamente sólido, y es atravesado por un remache pasante de aluminio que lo asegura a la espiga. Podría ser un bonito complemento para la panoplia de un cazador.







Y eso es todo por esta vez, debo seguir en mis asuntos mundanos, tengo mucha forja y demás tanto en camino como planeada, sobre todo regresaremos a temas medievales, el germen del blog y que tanto tengo olvidado, por lo que nos estaremos leyendo en meno de lo que esperan, y como me pasaré la noche de viernes trabajando me voy a comprar unas cervezas mientras decido que música degenerada poner a todo volumen.

Salud y nos leemos pronto.

21 de febrero de 2019

Cuchillería variada IV

Hola, como en años pasados me estoy dando cuenta que se me volvió a olvidar el aniversario del blog el 4 de este ventoso y a veces aún frío, a veces ya cálido mes, voy a seguir haciendo un repaso por algunos cuchillos esta vez agrupados en un tema, no muchos porque como ya dije el año pasado quiero poner por lo menos una entrada al mes y hay que saber prodigarse.

Pseudo-Japonesidades.


El Kiridashi es una herramienta tradicional de carpintería japonesa que se ha popularizado en la cuchillería occidental actual como pequeña herramienta de corte para cualquier propósito que necesite de precisión, no sé bien como definirlo para eso está San Google, pero es una pequeña hoja triangular de grosor generoso con el filo a unos 45º o algo menos con respecto al mango, puede ser incluso solo una pletina cortada en dicho ángulo, como es habitual en la cuchillería nipona el filo es asimétrico hecho con un solo bisel y desplazado a un lado, normalmente el derecho para usuarios diestros. En mi caso yo no me compliqué e hice una geometría occidental normalita, porque tampoco tengo una fascinación ciega hacia esa cultura como suele ser normal en mi generación coronada por diademas con orejas de gato.

Se probó contra mis carnes cuando lo recificaba, a satisfacción.
El primero es un kiridashi muy sobrio, hecho de "san-mai", término también japonés que ha trascendido al vocabulario cuchillero mundial para referirse al sistema de tres partes caldeadas: una central dura para el filo y dos blandas a los lados que le sirven de soporte. El centro de acero 5160 y los laterales de hierro: 



Excesivamente simple, negro de forja solo con los biseles pulidos y revelados en cloruro férrico para mostrar el contraste entre el hierro y el acero, y sin más aderezo que su vaina, me gustó especialmente. Se fue como parte de un trueque que hice con un amigo a cambio de astas ce cérvido.


Otro del mismo material, pero con un mango hecho de cuernos: una punta de venado y una pequeña pieza negra de vaca, también tiene su atractivo:


Este si que tiene la geometría tradicional con el filo desplazado a la izquierda puesto que lo hice para una amiga zurda que hace grabados en madera.


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Pasemos al plato fuerte.
Hace poco una querida amiga me recomendó en una carta (si, mantengo correspondencia en papel, mi modernillo interior tenía que vanagloriarse innecesariamente) un documental que lleva por titulo original: "Jiro Dreams of Sushi", a quien le interese puede buscarlo, solo diré que trata de sushi y trabajo y terminé llorando. 
Por eso me entraron ganas de hacer esto: un cuchillo de cocina de formas pseudo japonesas pero de geometría occidental corriente, la silueta cuando menos es lo que se denominaría "gyuto", un cuchillo  grande y generalista de chef. La hoja es de acero 5160 forjado, el mango está formado por un separador de aluminio, un tramo de asta de venado y una pieza de madera de encino, todo sellado con cianoacrilato para alejar el fantasma de la humedad, las piezas están pegadas con resina epóxica y aseguradas a la espiga con un remache pasante de hierro, aunque el método de armar los originales es simplemente meter la espiga en la madera rodeada al inicio con una virola que sujeta todo a presión. Su mayor particularidad es que le grabé por electrólisis un pez sacado de un grabado del artista japonés del siglo XIX Utagawa Hiroshige.





Desde la espiga la hoja arranca en 8 mm pero se afina rápidamente, en el último tercio transcurre en 1 mm y aún menos cerca de la punta, con un filo que afeita sobra decir que atraviesa los alimentos sin sentirlo. 





Me gusta mucho este cuchillo, la verdad. Traté de usarlo aunque fracasé de inmediato porque en mi humilde cocina no necesito procesar nada que justifique usar esta bestia y resulta excesivo, ya estoy sobrado con otros mas pequeños. Este con sus contundentes y ornamentados 40cm pide a gritos filetear un atún gordo y de buen tamaño, que quizá jamás aparezca....

En fin, nos estaremos leyendo pronto con otro recuento de cuchillos u otra cosa que se cruce en el camino. Saludines.


26 de enero de 2019

Cuchillería Variada III

Ola ke ase. Estamos estrenando año y todo eso, yo sigo forjando aunque soy culpable de tener el blog en total abandono, es momento de darle vida y publicar algo que ya está bien entrado el año y hay que estrenarlo.

Aunque tengo varias cosas ya las iré mostrando, por ahora voy a centrarme en dos trabajos de especial envergadura. El primer trabajo forma parte de mi serie "Der Metzgermeister", es una cuchilla, hachuela, hacheta, machete, macheta o lo que sea dependiendo de como le llamen donde vivas siempre que sea un lugar donde se come carne, osea donde se come, a secas. La clásica herramienta de carnicero, a diferencia de las que he hecho antes con forma rectangular y filo recto ésta tiene el filo curvo y punta elevada, también es de hoja mas ligera y fina que aquellos monstruos, pero sigue siendo perfecta para antagonizar con huesos.


Lo especial en este caso es que en la hoja le grabé por electrólisis (tal como ya lo hablamos antes) un orgulloso y viril verraco en homenaje a uno así que me atacó cuando era niño, puesto a escala sería como si hoy se me echara encima un rinoceronte, que bellos recuerdos...


Por lo demás está hecha de acero 5160, o sea vulgar ballesta automotríz, a pesar de estar pulida la dejé medio bruta de forja, con el perfil del lomo muy tosco y una "cola" para poder colgarla, las cachas son de madera de huizache (una madera preciosa, dura y tan densa que se hunde en el agua y el aceite ni la penetra prácticamente, cuando llevé el tronco a la maderería a cortarla la máquina se paró varias veces y tiraba chispas) y los remaches de aluminio.




Ahora vamos al plato fuerte. Lo siguiente es un cuchillo tipo Bowie, está hecho de cinco capas soldadas a la calda y voy a explicarlo como un sandwich, un sandwich muy jodido: jamón de acero 1070, mayonesa de hierro y panes de acero 5160. Tengo algunas fotos del proceso:











Y finalmente el cuchillo terminado ya con todos sus tratamientos térmicos, revelado en cloruro férrico viéndose una bonita franja ondulada y clara del hierro entre los aceros. Guarda de bronce fundido, está fijada entre el botón y dos piezas de hierro remachadas a la espiga y eso queda oculto por arandelas de cuero estabilizadas con cianoacrilato, el mango de madera de huizache también va remachado a la espiga, amén de estar todo pegado con resina epóxica. 







Y finalmente en vídeo, que se lo merece:


Éste me gusta aún más que la hachuela porcina y me anima especialmente a continuar haciendo cuchillos y ser menos millenial vaporoso.
Y eso es todo por el momento, ya me voy a dormir porque pasa de la una de la mañana y tengo varias cervezas en la panza, además los putos Grises han empezado a molestarme en las madrugadas, pero si  no te asustas y al contrario, te enojas y los amenazas te sacudes la parálisis que te inducen y se van cagados encima. Y hay que levantarse a seguir con sueños cuchilleríles. Feliz año para todos.