27 de marzo de 2011

Haciendo un hacha vikinga


-¿¿Haciendo??


-Ok, bueno, haciendo....... haciendo trampa. ¿Y tu quién eres para venir a meterte así a mi blog he?

-Eso poco importa pero venga, sigue contando que aunque no se ve muy honesto parece que promete y yo pensaba que este blog ya estaba muerto.

-Bueno bueno pero ya no interrumpas o te saco por donde llegaste, donde quiera que eso sea.

Hola mis fieles lectores, como se habrán dado cuenta si es que esto les interesa un poco, llevo mucho tiempo sin publicar algo, bueno básicamente porque desde el semestre pasado y hasta ahora he tenido que ocuparme de otras cosas de mi vida (al menos en pensamiento ¬¬) y le he dedicado muy poco al armadureo.

Ya en Abril se me viene el Festival Medieval de
Guanajuato al que por fin despues de años de espera asistiré. Revisando el equipo que tengo me doy cuenta de que lo que mejor puedo aparentar es ir de S.X o XI, vamos, de vikingo XD, ya tengo un langsax pero necesitaba algo todavia más perverso, necesitaba un hacha; un hacha de guerra vikinga.

-Ha un hacha vikinga, ya entiendo, algo como esto ¿no? ¡Muwajaj
ajajaja!!!

-No no, lamento desepcionarte pero los vikingos jamás usaron mamadas de esas, y mucho menos esos tontos cascos con cuernos que tanto les
pone la cultura pop.

-¿Entonces el escudo de los vikingos de Minnesota estan m
al?

-Muy muy mal.

-He vivido engañado


-Un guerrero vikingo histórico, y eso uno muy rico se veía algo así:
Y Las hachas vikingas de guerra eran más o menos así:


Hachas de dimensiones contenidas y hojas delgadas,
probablemente no tan impresionates pero si armas letales y muy prácticas. Te puedes informar mejor aquí en Hurstwic.

Así que estaba bien decidido a ir a mi fragua, agarrar mi martillo y forjar un hacha como Dios manda, pero tuve un pequeño imprevisto; solo con
taré que estuvimos involucrados yo y una motocicleta con un maldito acelerador que no regresaba....

-Jajajajajajaajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja


-¡¿¿Me permites??!

Jajajajajajaajajjaajjaja

-Que cruel....

Jajajajajajaja, ¡y además tú en moto! jajajajaja ¡no mames ya te imaginé!:





-¿Ha terminado ya el señor?

-Jaja..jajaj...ja sí, ya terminé


Fruto de esto me quedé con el brazo derecho lastimado y sin la posiblidad de forjar.
Buscando otra solución menos violenta para el cuerpo me decidí
hacer el hacha vikinga a partir de un hacha moderna industrial, desbastandola para llegar a la forma de una antigua, por eso digo que haciendo trampa.

Me pareció interesante tambié
n porque no todos tenemos una fragua en el patio trasero y este es un método al alcance de cualquiera con un esmeril.

Así que fui a la ferretería grande de autoservicio que me queda cerca y después de recorrerla un rato como siempre y de que como siempre el guardia se pusiera a caminar detrás de mí (igual que me pasa en los museos), me compré esta hachita bastante lin
da:


Según el catalogo del fabricante estas hachas están hechas en acero 1045, lo cual es muy bueno porque es un acero al carbono muy simple y actualmente una de las cosas más parecidas a los aceros medievales históricos. Me decidí por está debido a la forma del ojo, las hachas modernas suelen tener ojos muy alargados y angostos tal como se puede ver en la otra hacha de la imagen, pero el de ésta resulta perfecto.

El modelo de hacha que quería lograr era algo parecido a ésta, del tipo L según la clasificación de Pettersen, por las dimensiones del hacha que compré esta venía perfecta.


Le dejé por capricho otros "piquitos" en la parte trasera del ojo, al parecer este tipo de remate era más propio de las hachas del este de Europa. Dibujé la silueta más o menos en el hacha y a recortar por la linea punteada.

No estoy seguro de si tales "piquitos" en los ojos de las hachas de la era vikinga tenían alguna utilidad o eran solo decorativos, lo unico que se me ocurre es que pudieron servir apretándolos a golpes para sujetar mejor el hacha al cabo.

A darle; empecé cortando la forma de los "piquitos" con la segueta, solo e
l filo del hacha esta templado así que todo lo demás puede atacarse con segueta fácilmente , la parte del filo la corté con esmeril, por supuesto echándole agua constantemente para mantenerla fría y no perder el temple.

Entonces a meterle el esmeril con un disco de corte y mucho cuidado:

Y a sacar más y más material, es practicamente como estar esculpiendo con el esmeril.

¡CUIDADO!, Normalmente en cuanto a seguridad se refiere soy un idiota, pero ahora si debo hacer alguna recomendación. Algo que puede ocurrirle al principiante al cortar con esmeril una pieza de fierro muy gruesa es lo que yo llamo "efecto de disco chimuelo"; con un manejo inexperto puede que los bordes del disco desprendan pedazos dejándolo muy irregular, lo malo es que no te das cuenta hasta que te detienes a ver o te llevas una sacudida. Un disco en estas condiciones es muy peligroso por que al ir cortando, el esmeril tiende a saltar violentamente y si te agarra descuidado puede ser muy muy malo.
Así que al cortar una pieza maciza y gruesa de hierro hay que tener siempre los brazos bien firmes y los sentidos alertas, dtendiendonos frecuentemente para verificar el estado del disco (lo que también sirve para la salud y conservación de nuestra máquina). Es mejor  invertir en discos de calidad, los económicos tienden a ser menos consistentes y mas propensos a desmoronarse en el borde, cuando yo empezaba a trabajar compraba discos muy baratos con los que me di algún susto. No he probado muchas marcas pero los que más me gustan tanto por rendimiento como por su solidez son los de la marca Makita y no son costosos. Sería buena idea acercarse a algún taller o a alguien con experiencia en estas herramientas para pedir recomendaciones y consejo. Nunca de los nuncas se debe poner la cabeza directamente encima de donde se está haciendo el corte, o en caso de el sentido del corte sea hacia abajo jamás poner las piernas o el cuerpo derecho al disco. El mejor consejo que puedo dar quizá, es que no hay que variar el ángulo de corte con que el disco penetra la pieza; lo peor es que mientras cortamos el disco oscile lateralmente y roce o se golpee contra las paredes formadas por el corte. Eso y no abusar de la capacidad de nuestra máquina y de la resistencia del disco presionando con demasiada fuerza y con demasiada insistencia, esto no es un cuchillo caliente entrando en mantequilla, el metal es duro y no le gusta que lo corten. Y desde luego usar guantes, gafas o mejor aún careta.

-¡Que miedo!


-Sí, esto es algo a lo que deberías temer.

Después de eso ya tengo una forma básica del hacha:

-Muy fea por ciero

-Sí, para eso vamos a darle otro ratito de desbaste con el esmeril, hasta emparejar las superficies.


-Ha ya se va viendo mejor, pero sigue sin convencerme.

-Luego terminamos con el esmeríl y un disco de lija flap, finalmente lijas se agua, hasta el grano 120 me detuve, un acabado medio bruto pero ya se ve bien:


Para acabar le puse un cabo de encino tallado a partir de uno comprado en la ferretría tratado con aceite de oliva, mide 80cm lo que permite empuñarla a una o dos manos.

Es muy manejable y no hay que engañarse por las dimensiones; golpea durísimo. Va metida desde arriba a presión y asegurada con una cuña de fierro, este método es histórico, frecuentemente en descubrimientos arquelogícos de hachas se hallan con esta sus cuñas. Y ahora sí esta terminada:

A viking axe juajuajajaja

El filo esta redondeado y las puntas son romas para llevarla con seguridad a eventos de recreación.

Numeos finales:
Cabeza
Peso: 330g
long: 14cm
Filo: 10cm

General
Peso 900g
long: 80cm

-¿He qué opinas?.........¿? hey tú, el que estaba jodiendo escribiendo en verde ¿dónde estás?...........vaya, al final este cabrón ni siquiera tuvo la gentileza de quedarse a verla terminada, y ni supe quien carajo era.

Eso es todo por ahora, cero que este método artesa-idustrial de hacer trampa desbastando resiulta bien y tiene su dosis de diversión aunque sigo prefiriendo mil veces antes el tradicional forjado, ya veremos cuando me recupere del brazo.

Y si lo quieren hacer  para recreación etc. realmente es algo barato y una gran opción para hacerse de un arma muy histórica sin medios complicados de tener en medio de la urbe, Pero tengan cuidado, mucho cuidado.


¡Saludos!